( 155 ) platicar de acordio, y salieron fuera con los capitulos que demandanan, y los ymbiaron aquì para que se viesen y se determinase lo que se hauia de bazer; y siendo mucho a su vantajo no paresciò de concederselos, sino que se rindiesen a discrecion de la Sefioria. Despues ellos condescendieron a que se le saluase la vida a todos en general, y que pudiesen salir con toda la ropa que pudiesen sacar acuestas, y las escrilturas que tenian dentro, y tampoco se lo quisieron conceder por respecto del Principe; y andando en estas pla- ticas , los soldados forasteros, que estauan dentro del castillo, se apoderaron de un torrion que estaua comenzado a batir, y llamaron a los de fuera, y asi entrò por alli una bandera del capitan Larcà (‘); y Geronimo de Fiesco, con los demas que con el estauan, se retiraron a la ciudadela y se rendieron a dis- cricion, y asi estan guardados para que no se pueda yr ninguno; de manera que todo se ha acabado con ayuda de Dios bien, y como conuiene al seruicio de V. M., pagifico de esta ciudad y satisfacion del Principe, porque ay dentro algunas personas que se hallaron en la muerte de Juanetin Doria, con- tra los quales se procederà por justicia, y que sean castigados segun su dilito. Yo creo, que esta Republica querra acabar de derribar del todo aquel sobre- gueso, y el Principe està de esta misma opinion. En lo de la juredicion y al- gunos vasallos que hay, no sè lo que el Principe determinarà con ellos. De lo qual darè auiso a V. M.; y de una manera o de la otra serà necessario que ‘omen la inuestitura de V. M., pues les ha hecho merced dello. Agora que es acabada esta empresa de Montoyo, y que el principe Doria se halla con las armas en las manos, porque la mayor parte de la gente que està sobre Montoyo depende del, es necesario que se reformen la cosas desta ciudad, y se establezca la guardia que es necesaria para conserualla y mantenella en quietud y a la deuocion de V. M., porque si esto no hay, poco aprouecharia la reformacion sino huebiese fuerzas para hazella guardar, antes dafiaria porque haucà mas descontentos que sin ella; y asi lo he acordado al principe Doria delante de don Fernando, que ha estado aqui; y si se pu- jiese encaxar aqui Augustin Spinola, tiengo por cierto que podriamos estar con seguridad, y especialmente mantener siempre esta ciudad en seruicio de V. M. Si yo viere camino abierto para podello encaminar, harelio, sino jdexallo para que V. M. y el tiempo lo gouierne. El dicho Augustin Spi nola ha seruido tanto y tan bien, que todos le son obli- 3ados; y seria razon que se le diese parie de la auctoridad, que seria conueniente debaxo de la preeminencia y auctoridad que tiene el principe Doria. Y Nuestro 1) Lercari.