( 216 ) y quando fuesse menester no gastaria un ducado, y que los que estan fuera quieren ver y sauer mas que los que tractan las cosas. Yo le satisfize lo mejor que supe, y cerlifiquè de la confianga que del tiene V. M., y que yo no sauia tal cosa. Dixome que el lo sauia, y que desde la Corte se lo hauian auisado. Lo qual yo no creo, sino que aqui està un Julian Saluago que tiene un hermano casado con una hija del Cardenal (*), el qual es mucho de don Fernando, y habla mucho ; y este fuè a Plasencia eslos dias a ver a don Fer- nando, y por aqui han considerado que haya salido del. Al fin quedò satisfecho, Y por no trabajar demas lo dexe. El dia siguiente me vino a hablar micer Adan, y me dixo como aquella noche hauia pensado en lo que hauia acordado al Principe acerca del castillo, para la seguridad desta ciudad y mantenimento de su libertad, y para que se conseruasse en el seruicio de V. M.; sobre lo qual hauia pensado que se po- dria hazer de una manera que yo hablase a la Sefioria de parte de Y. M., diciendoles que era auisado de la reformacion que hauian hecho en el go- uierno para su conseruacion; lo qual parescia bien a V. M., mas que no lo juzgaua por bastante remedio para su seguridad, sino la acompafiassen de un castillo adonde se pudiessen guardar y estar seguros de un tractado ; y que, siendo negessario, puedan ser socorridos de V. M. Proponiendose desta manera, podria ser que viniessen en ello; y sino, que se podria ocurrir a los otros remedios. A lo qual yo le dixe que me parescia buen medio, mas que tenia entre otros un inconueniente, que quando la Seîioria viniesse en hazelle, que le querria tener de su mano, y que Y. M. tampoco podria estar seguro; diziendome que aqui lo mas que se ha de temer ha de ser leuanta- miento de pueblo, el qual serà contra la Sefioria y contra la nobleza, la qual se ha de fauorescer con V. M. para contra ellos, y que por este re- specto no era inconueniente que estuuiesse en sus manos, y que tambien seria mas facil cosa hauerle dellos despues de hecho que no hauelle de hazer de. . . . . Yo le dixe si lo hauia consuliado con el Principe; dixome que no, sì no que lo dezia de suyo, y que al Principe no le queria dar fatiga para no dalle trauajo, mas que el no faltaria con la vida y con la hazienda, y otras muchas cosas en esta consequencia, mas que de esto no era menester hablar hasta ver el fin de lo que està comengado, de manera que todo se viene a resoluer en una substancia, aunque sea por otros terminos; mas de qualquiera manera que sea que se haya de emprender, es necessario due se estè con las armas en la mano, porque en proponiendose se ponga (!) Cioè Minetta, moglie di Agostino Salvago qm. Ambrogio.