immerwährenden Vertrage mit den Vereinigten Staaten niederlegen
 solle.®?)
Seit 1864 bis 1889 gewann der Solidaritätsgedanke in
Lateinamerika ständig an Boden. Im Jahre 1877 versammelte
 sich in Lima eine Konferenz, um „einige Zweige des
Privatrechtes in Lateinamerika zu vereinheitlichen‘“, indem
man eine Übereinkunft bezüglich der internationalen Gesetzgebung
 des Privatrechtes und einen Auslieferungsvertrag unterschrieb.
 Im Jahre 1880 unterzeichnete man den Schiedsvertrag
zwischen Kolumbien und Chile, dem später andere Republiken
beitraten. Das Jahr darauf sollte in Panamä ein anderer Kongreß
 stattfinden, zu dem Kolumbien alle spanischamerikanischen
 Republiken einlud und ‚dessen Zweck sein sollte, den
Grundsatz der Schiedsgerichtsbarkeit, wie er in dem am 3. September
 1880 unterzeichneten Vertrage zwischen Chile und
Kolumbien enthalten war, zu verbreiten. Der Krieg zwischen
Chile und seinen nördlichen Nachbarn verhinderte die Versammlung.

Von August 1888 bis Februar 1889 war in Montevideo ein
juristischer Kongreß versammelt, der den Namen der Hauptstadt,
 in der er stattfand, trägt. Es wohnten ihm Bevollmächtigte
 von Argentinien, Bolivien, Brasilien, Chile, Paraguay,

89) „IM. Que el gobierno de Cuba consienta en que los Estados
Unidos puedan eijercer el derecho de intervenciön para la conservaciön
 de la independencia de Cuba, el mantenimiento de un gobierno
adecuado para Ja protecciön de la vida, de la propiedad y de la
libertad individual, y para el cumplimiento de las obligaciones que
impone a los Estados Unidos, respecto de Cuba, el tratado de Paris,
obligaciones que deben quedar a cargo del gobierno de Cuba, |
IV. Que todos los actos de los Estados Unidos en Cuba durante
la ocupaciön militar del pais, queden ratificados y revalidados, y que
todos los derechos legitimos que se hayan adquirido en ese tiempo
sean mantenidos y protegidos,
VI. Que la isla de Pinos se omita en los propuestos limites
constitucionales de Cuba, quedando su titulo suieto a fiuturo arreglo
por tratado.
VIL Que a fin de facilitar a los Estados Unidos el mantenimiento
de la Isla de Cuba para proteger a su pueblo, asi como para su
propia defensa, el gobierno de Cuba venderä Oo arrendarä a los
Estados Unidos las tierras necesarias para estaciones carboneras 0
navales en ciertos puntos especificados, segün acuerdo que se celebrarä
 con el presidente de los Estados Unidos.
VIH. Que por via de seguridad para lo futuro, el gobierno de
Cuba incluya las estipulaciones anteriores en un tratado permanente
con los Estados Unidos.‘ Carlos Pereyra, gen. Werk, 304.