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todavía si se considera la clase y cantidad de tales recursos
 forrajeros que producen las afamadas dehesas de esta
provincia, que sirven, aparte de las ganaderías de la misma,
 de invernadero á las cabañas trashumantes de las
provincias de Guadalajara, Segovia, Soria, Teruel, Bada-¡oz
 y Córdoba, y no en menor número de 4.955 cabezas de
ganado mayor (caballar y mular) y 165.606 de ganado lanar,
 acuden anualmente á dichas dehesas.

Aunque las dehesas se hallan distribuídas por los di.
ferentes términos municipales, comprenden, sin embar-30,
 tres grandes núcleos, que son los de mayor importancia
 y más justa fama por la cantidud y calidad de sus
pastos; tales como el valle de Alcudia, Fresnedas y Encomienda
 de villa Gutiérrez; principalmente el valle de Al-*udia,
 que abarca una extensión de 1.200 kilómetros cuadrados
 y produce abundantes y excelentes pastos, muy
solicitados por los ganaderos trashumantes. Además las
dehesas de este valle están pobladas en su mayoría de
*ncinares que producen muy buena clase de bellota, lo
cual aumenta considerablemente su riqueza forrajera.
:Las.dehesas de pastos, en su mayoría, son de aprove-¿hamiento
 permanente, si después de la salida de los ganados
 trashumantes logran sus propietarios arrendarlas
para veraneadero y agostadero á ganaderías estantes y
transterminantes (lanares y vacunas principalmente» .

Los prados naturales no tienen importancia ni son sega-Sles,
 excepción de algunos de pequeña extensión existen:
es en los términos de Chillón y Agudo, que los naturales
lel país llaman «Cercos», y son de gran producción.
Dichos prados se encuentran en las vegas de los ríos y