montes, y fuera de ellos no los hay que merezcan el nomdre
 de tales.
Siguen en importancia los baldíos constituidos por superficies
 más ó menos extensas, situadas en llanuras ó laderas
 poco pendientes con algunos árboles y arbustos; algo
más pobres que los montes, constituyen, sin embargo, pastaderos
 regulares.
Los eriales, juntamente con los manchones, son los pastaderos
 más pobres de la Zona; los eriales se llaman también
 parameras, denominación que álla vez se aplica á
todos los terrenos que no son susceptibles de otro cultivo.

Como los anteriores, son pastos permanentes, excepción
hecha de los tres meses de invierno.
Las praderas ó prados naturales que no se siegan son
de mejor calidad que los anteriores, y ocupan extensiones
de alguna importancia en laderas de no mucha pendiente
y en llanos, aunque no se hallen próximos á corrientes de
agua; en ellos entra el ganado mayor en Junio y Julio y
más tarde el menor hasta los meses de invierno, respetándose
 únicamente dos ó tres meses de primavera para dar
:iempo á que se reconstituya la hierba.
Los prados naturales susceptibles de segarse, representan
 en esta Zona la porción más rica de los pastaderos nasurales.
 Son superficies generalmente acotadas de extensión
 variable entre 94 áreas y 3 hectáreas, según el grado
de división de la propiedad, cuya vegetación la forman
una mezcla de gramíneas y leguminosas, aprovechándose
lesde el mes de Julio, en que se siegan, hasta la entrada
del invierno.

Las praderas artificiales son de poca extensión y ocupan
 buenas tierras frescas de riego, cultivándose la alfalfa