99 —

de regadío, y por lo tanto, el número de cabezas de ganado
 que pueden sostener y los productos por unidad de
superficie.
Además existe una considerable extensión de terrenos
comunales y del Estado, sean dehesas, montes, quintos ó
baldíos, cuyos pastos adquieren precio muy inferior al que
tondrían si fuesen de propiedad particular.
En el grupo primero, Terrenos de pasto, se incluyen los
prados naturales, dehesas, montes alto y bajo, baldíos 5
quintos, eriales ó realengos, que abandonados á las fuerzas
 naturales ofrecen abundante y fino pasto, que es consumido
 directamente por el ganado, hallándose relacionada
 la intensidad y calidad de sus producciones con el orden
 en que se han citado.
Estos terrenos son los que más importancia tienen, pues
en ellos vive casi toda la ganadería de la provincia, ocupando
 más de la cuarta parte de su extensión total. según
indican las siguientes cifras:

Dehesas .....
Monte alto y b:
Baldíos......
Friales...

*

71.050 hectáreas.
nn

Total. .........

Prados naturales segables y no segables.—No se aprovechan
 como debieran los muchos terrenos que cuentan con
agua, siquiera gran parte sea eventual, dado el gran número
 de ríos, arroyos y manantiales que existen en la provincia,
 y que con frecuencia se transforman en terrenos
de labor por una mal entendida explotación agrícola,
como ocurre en sitios frescos de las vegas y valles.
En las praderas naturales dominan en la zona de Soria