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naturaleza del terreno, su altitud, humedad, ete.; estos
matones podados, guiados y guardados del diente de los
animales, llegan á ser en todos los casos monte alto. En
*stas dehesas, que generalmente son abundantes de pastos,
se abriga mucho el ganado de los aires fríos y son un recurso
 por los tallos tiernos, que los animales comen muy
ien para los años escasos de pastos, y esto explica el que
sean solicitadísimos.
Eriales son aquellos terrenos sin arbolado ni mata
daja que fueron en un tiempo sembrados, y por dar cosechas
 escasas se dejaron para pastos; generalmente se llean
 de tomillos y plantas de la familia de las labiadas, que
con el poco aunque fino pasto del terreno, ayudan á la
manutención del ganado, sobre todo del cabrío, que lo
“ome muy bien.

Praderas naturales segables. — La provincia de Salamanca,
 cruzada en todas direcciones por ríos pequeños
que afluyen á los grandes, Duero, Tormes, Agueda,
Cuerpo de hombre, etc., tiene infinitas riberas ó arroyos
que experimentan grandes crecidas y que desaguan en
los ríos más pequeños, pudiendo asegurarse en absoluto
que hay muy pocos pueblos en la provincia que no tengan
3U ribera correspondiente, y muchos dos y algunos tres,
lo que da lugar á grandes fajas de terreno de buena calidad
 por el légamo que en ellas depositan las crecidas,
frescos, pues siempre son bajos, y limpios de maleza y arbolado,
 constituyendo unas praderas naturales, segables,
de abundantísimos pastos y en las cuales toda la primavera,
 el verano y parte del otoño, mantienen desde luego á
todo el ganado caballar y asnal de los pueblos y en mu-“hos
 casos al ganado vacuno holgón (que no trabaja): por