92 BASES XXIÍÍ. Conliiuiücion del mismo asunto.—Objetos y facultades del gobierno general. La creación de un gobierno general supone la renuncia ó abandono de cierta porción de facultades por parte de los go biernos provinciales. Dar una parte del gobierno local, y pre tender conservarlo íntegro, es como restar de cinco dos, y pre tender que queden siempre cinco (i). Según esto, pedir un gobierno general, es consentir en el abandono de la parte del gobierno provincial que ha de servir para la formación del gobierno general ; y rehusar esa porción de poder, bajo cualquier pretexto, es oponerse á que exista una nación, sea unitaria ó federativa. — La federación , lo mismo que la unidad, supone el abandono de una cantidad de poder local, que se delega al poder federal o central. Pero no será gobierno general el gobierno que no ejerz a su autoridad, que no se haga obedecer en la generalidad del suelo del país y por la generalidad de los habitantes que lo forman, porque un gobierno que no gobierna es una palabra que carece de sentido. El gobierno general, pues, si ha de ser un hecho real y no una mentira, ha de tener poder en el interior de las provincias, que íorman el estado ó cuerpo general de nación, ó de lo contrario será un gobierno sin objeto, o por mejor decir, no será gobierno. De aquí resulta que constituir ó formar un gobierno gene ral , es lo mismo que constituir ó formar objetos generales de gobierno. En este sentido la palabra constituir el país, quiere decir consolidar, uniformar, nacionalizar ciertos objetos, en cuanto á su régimen de gobierno. Discutir ciertas cosas, es hacer dudosa su verdad y conve niencia 5 una de ellas es la necesidad de generalizar y unir ciertos intereses, medios y propósitos de las provincias argen tinas, para dirigirlos por un gobierno común y general. En po- (1) Estíi es, sin embargo, la aritmética política de línenos Aires respecto al gobierno general de la Nación de que se reconoce parte territorial inte grante.