130 BASES XXIX. De la política que conviene á la situación de la República Argentina, La política es llamada á preparar el terreno, á disponer los hombres y las cosas de modo que la constitución se sancione; á tomar parte en la constitución misma, y á cuidar de que su ejecución, después de sancionada, no encuentre en el país los tropiezos y resistencias en que han escollado las anteriores. — Veamos cuál dehe ser nuestra política en las tres épocas que re claman su auxilio, antes, durante y después de la sanción de la constitución. La exaltación del carácter español, que nos Aiene de raza, y el clima que habitamos, no son condiciones que nos hagan aptos para la política, que consta de prudencia, de reposo y de con cesión ; pero debemos recordar que ellos no han impedido á la Grecia y á la Italia, ardientes como el pueblo español, ser la cuna antigua y moderna de la legislación y de la ciencia del gobierno. La España misma ha del)ido mas de una vez á su po lítica, sino 'acertada, al menos firme, hábil y perseverante, el ascendiente (pie ha ejercido sobre una parte de la Europa, y el éxito de grandes é inmortales empresas. Toda constitución emana de la decision de un hombre de espada, ó bien del sufragio libre de los pueblos. Pertenecen á la primera clase las otorgadas por los conquistadores, dictadores o reyes absolutos ; y también las sancionadas en circunstancias críticas y difíciles por un jefe investido por la nación de un voto de confianza. Así es la que rige en este instante á la tur bulenta Hepiíblica francesa. Las constituciones de mas difícil éxito son las emanadas del voto de los pueblos reunidos en Convenciones ó Congresos cons tituyentes. Ellas son producto de las inspiraciones de Dios y de una política compuesta de honradez, de abnegación y de buen puede acompiiñar á todas las situaciones. Pero ellos se han visto desairados y solos, formando una triste excepción en medio de la República unida jui ciosamente según el voto con que se emancipó de España.