BASES i 88 Art. 85. EI Presidente de la Confederación tiene las siguien tes atribuciones : En lo interior: 1* Es el jefe supremo de la Confederación, y tiene á su cargo la administración y gobierno general del país. 2* Expide los reglamentos é instrucciones que son necesarios para la ejecución de las leyes generales de la Confederación, cuidando de no alterar su espíritu por excepciones reglamen tarias. 3“ Es el jefe inmediato y local de la ciudad federal de su re sidencia. 4^ Participa de la formación de las leyes con arreglo á la constitución, las sanciona y promulga. 5* Nombra los magistrados de los tribunales federales y mili tares de la Confederación con acuerdo del Senado de las provin cias, ó sin él, basta su reunion, si está en receso. C® Destituye á los empleados de su creación, por justos mo tivos, con acuerdo del Senado. 7* Concede indultos particulares, en la misma forma. b® Concede jubilaciones, retiros, licencias y goce de mon tes pios, conforme á las leyes generales de la Confederación. 9“ Presenta para los arzobispados, obispados, dignidades y prebendas de las iglesias catedrales, á propuesta en terna del Senado. 10® Ejerce los derechos del patronato nacional respecto de las iglesias, beneficios y personas eclesiásticas del Estado. \ 1® Concede el pase o retiene los decretos de los concilios, las bulas, breves y rescriptos del Pontífice de Koma , con acuerdo del Senado ; requiriéndose una ley, cuando contienen disposi ciones generales y permanentes. 12® Nombra y remueve por sí los ministros del despacho, los jurio no puede terminar bien su mandato. Todos nuestros gobiernos argentinos, desde 1810, lian hecho esa promesa, y á pesar de haberla garantizado por el juramento, hemos perdido la provincia de Tarija, las islas Malvinas, el Para guai y Montevideo. ¿ Por qué? porque no se defiende el territorio con jura mentos, sino con hombres y soldados que no tiene nuestro país desierto. Si se quiere hacer resallar el sello de la constitución en el juramento, colóquese, en vez del territorio, la población, que es su verdadera salvaguardia, y los inte reses económicos, que son hoy el grande objeto constitucional y la sustancia del gobierno.