DE LA CONSTITUCION. 19t de comercio y de navegación, la paz y la seguridad del Estado. Pueden serlo igualmente por los crímenes de traición y concu sión , y por haber cooperado á que queden sin ejecución las reformas de progreso prometidas y garantidas por la constitu ción (1). CAPÍTULO III. Del Poder judiciário. Art. 93. El Poder judiciário de la Confederación es ejercido por una Corte suprema y por tribunales inferiores creados por la ley de la Confederación. En ningún caso el Presidente de la República puede ejercer funciones judiciales, avocarse el cono cimiento de causas pendientes ó restablecer las fenecidas. Art. 94. Los jueces son inamovibles y reciben sueldo de la Confederación. Solo pueden ser destituidos por sentencia. Art. 93. Son responsables de los actos de infidencia, corrup ción ó tiranía en el ejercicio de sus funciones, y pueden ser acusados. Art. 96. Las leyes determinan el modo de hacer efectiva esta •responsabilidad, el número y calidades de los miembros de los tribunales federales, el valor de sus sueldos, el lugar de su es tablecimiento, la extension de sus atribuciones y la manera de proceder en sus juicios. Art. 97. Corresponde á la Corte suprema y á los tribunales federales el conocimiento y decision de las causas que versen sobre los hechos regidos por la constitución, por las leyes gene rales del Estado y por los tratados con las naciones extranjeras; de las causas pertenecientes á embajadores, ó á otros agentes, ministros y cónsules de países extranjeros residentes en la Con- (1) Omito el Consejo de Estado en la composición del Poder ejecutivo, por que lo considero un contrapeso, mas embarazoso á la acción del poder que útil á la libertad. El verdadero Consejo de Estado es el ministerio. Cuando el poder carecia del apoyo que tiene en las luces del Congreso, echó mano en ios países monárquicos de ese oráculo supletorio. En los Estados Unidos no existe ; sin que por eso el gobierno tenga mas poder ni carezca de luces para cumplir con su mandato, reducido simplemente á poner en ejecución la cons titución y las leyes del Congreso, en quien reside la parle alta del gobierno : elegido por el Presidente, no es una garantía centra sus abusos, porque puede componerlo á su paladar.