ELEMENTOS 332 Si las antiguas autQridades de liuenos Aires fueron autoridades ­ de todas las provincias del país, cuando el país existió consolidado bajo un solo gobierno, también es un hecho que desde que cesó esa manera de existir común en 1820, las autoridades ­ de Buenos Aires ya no fueron autoridades de todas las provincias. Ella misma las cambió en el nombre y en la esencia. ­ El jefe que tomó entonces Buenos Aires con el nombre de gobernador, ­ ya no es el jefe que en otro tiempo habitó esa ciudad con los nombres y poderes de Virey, Director, Presidente, etc. Estos últimos jefes que tuvo Buenos Aires en tiempos muy lejanos fueron los que gobernaron á los gobernadores de las provincias argentinas. Pero hace treinta años que Buenos Aires tiene por jefe á un gobernador de provincia, igual al gobernador ­ de cualquiera otra provincia, según lo comprueba el nombre mismo que el antiguo régimen dió á los jefes de provincia. Y Buenos Aires apellidó gobernador á su jefe, en 1820, precisamente ­ en \irtud de la condición de provincia igual en derecho ­ político á cualquiera de las otras, que aceptó por trabados desde entónces. Esos tratados se han repetido y ratificado diez veces, y ellos han creado un hecho de treinta años, en virtud del cual ya Buenos Aires y su jefe no son hacia las demas provincias ­ lo que fueron en otro tiempo por la jerarquía del poder argentino. Esa gobernador Buenos Aires, que nunca gobernó á los otros gobernadores de provincia, ¿por qué no prestaria el respeto ­ que los otros gobernadores han prestado al Presidente elegido ­ por toda la Nación, como su jefe supremo, en virtud del sistema proclamado por la revolución de América? Si existiese el viejo régimen, y la provincia de Buenos Aires tuviera un gobernador como lo tiene hoy, naturalmente ese gobernador obedeceria al virey como jefe supremo de todo el vireinato. ¿ Con qué derecho el gobernador de Buenos Aires pretenderia desconocer esa misma supremacía en el jefe supremo del pueblo ­ argentino bajo el sistema proclamado por esos pueblos desde 1810? ¿Dónde está, pues, el fundamento en que apoyarla Buenos ­ Aires su pretensión á ser hoy lo que fué bajo el gobierno de los vireyes hacia las provincias argentinas, por lo que hace á su rango de provincia y al rango de su jefe local? Si durante el desórden ó aislamiento de las provincias y en