DE LA COXFEDERACIOX AKGEXTIXA. 427 lonias de tres siglos. El espíritu de esa legislación de prohibición, de exclusion, de monopolio, es la antítesis de la Constitución de ihertad industrial, que nos hemos dado últimamente. Pensar que una Constitución semejante pueda ponerse en ejecución j»or las leyes orgánicas que se nos dieren por reyes como Carlos I, Car los V y Felipe II, los autores y representantes mas célebres del sistema prohibitivo en los dos mundos, es admitir que la liber- ä puede ejecutarse por medio de monopolios, exclusiones y oa enas ; es faltar a todas las reglas del sentido común. Pues len, la obra de estos campeones del exclusivismo y de la pro hibición existe casi intacta entre nosotros, frente á frente de la republica escrita en las constituciones y hollada en las leyes. ns desoladoras leyes de navegación fluvial y de comercio han regido en el Plata hasta la calda de Rosas, y el motivo bochor noso del enojo íle Buenos Aires con la Nación es la derogación que esta lia hecho del derecho fluvial indiano por la mano del vencedor de Rósas. Las Leyes de Partida , y lo que es peor, las Leyes de Indias, Novísima Recopilación Reales Cédulas de los monarcas absolutistas que organizaron nuestra servidumbre en materias económicas, son el derecho privado y administrativo que man teníamos hasta ahora poco, en medio de nuestro orgullo de re publicanos independientes. Hasta hoy obedecemos infinitas leyes de despoblación y de ruina, emanadas de un Yo quiero, Yo lo ^ando, de Felipe II y otros reyes absolutos aciagos á la indus- ria como él, al mismo tiempo que objetamos decenas de nuli dades y negamos todo respeto á las leyes de nuestros Congresos republicanos. Ha llegado la hora de traer la libertad, es decir, la revolueion de mayo, el derecho orgánico, en que se mantiene el régimen colonial, gobernando los hechos de la vida práctica, miéntras la revolución se mantiene ufana en las regiones metafísicas del derecho constitucional escrito. La reforma de la legislación ha sido impuesta por la Constitu ción, porque ella es el medio de que las libertades constitucionales ho se truequen en cadenas legales al llegar á la práctica. En nada ^ sido mas leal y sábia la Constitución de mayo que en esa isposicion fecunda que condena á muerte nuestro derecho co- onial, como enemigo radicalista del nuevo régimen en política económica y rentística.