S24 SISTEMA. ECOXÓMICO Y RENTÍSTICO jetándola á requisitos fiscales de forma, de disciplina y de di rección que ponen la libertad industrial á la merced de los comisarios de policía y del ministro secretario del gober nador. Todo escritor que estudie con detención y conciencia el dere cho administrativo de Buenos Aires en sus relaciones con la industria, y calle ó defienda este defecto, expone á las demas provincias argentinas,propensas á seguir el ejemplo de la anti gua capital, á despoblarse por la adopción de un sistema que solo es propio para producir este resultado. Si él no ha impedido á Dueños Aires despoblarse mas que lo está comparativamente, es por la misma razón que tampoco el gobierno sangriento de Rosas se lo impidió, á saber : — porque fué el único puerto exterior de la República que daba entrada á la inmigración escasa. — Hoy que la República recibe al extranjero por todos sus numerosos puertos, si Rueños Aires no abandona su legis lación económica, se quedará atras de las provincias en la razón en que estas huyan de su imitación á este respecto. Todo el mundo atribuía á esa ciudad una población de cien mil habi tantes ; pues bien, con sorpresa de todos, el último censo de i 856 ha demostrado que solo cuenta hoy noventa y un mil almas. § VII. De la seguridad como principio de población espontánea. — Garantias que le da á esto fin la Constitución argentina. Dijimos al principio de este capítulo, que los derechos civiles del hombre, declarados por la Constitución argentina en sus ar tículos de 1-4 á 20, formaban el verdadero sistema protector de la inmigración espontánea, y del aumento de la población en general. Hemos estudiado hasta aquí el influjo de los derechos civiles de libertad (declarados por los artículos U, 45, y 20) en el des arrollo de la población espontánea, verificando la exactitud del principio por la historia de sus violaciones, seguidas en Rspañ) de la pérdida de su población. Veamos ahora de qué modo protegen la población y la in migración espontánea las garantías de seguridad, dadas á la