540 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO y la España, cuya unidad política es de siglos mas reciente que su nacionalidad. La política juiciosa debe comprenderlo y tomarlo de ese modo ; y lejos de proponerse extirparlo de pronto , ya sea sometiendo ­ la Confederación á Buenos Aires, ó Buenos Aires á la Confederación, por la obra de las armas , ó por la imprevisión de la diplomacia, ella debe tomarse para su curación tanto tiempo como el mal tiene de existencia; pues no se acaban á la bayoneta, ni por tratados en un solo dia, las instituciones seculares ­ que han llegado á encarnar en las costumbres. La incorporación rentística de Buenos Aires á la Confederación ­ en su calidad de provincia ó estado igual á las demas, exigiría por parte de Buenos Aires la devolución y entrega del poder de establecer derechos de importación y exportación, de crear derechos de tonelaje, de acuñar moneda, de reglar el comercio ­ interior y exterior, de percibir derechos sobre las postas y de usar del producto de otras entradas , que pertenecen esencialmente ­ al Tesoro nacional de todo país, sea unitario ó federal; ­ es decir, mas ó menos unitario, porque á esto se reduce la diferencia de forma. Su incorporación en calidad de capital expondría la subsistencia del arreglo sabio y equitativo que han dado las provincias á los intereses económicos de la Confederación ­ entera en su Constitución de t8u3 , á no ser que Buenos ­ Aires aceptase la division de su territorio provincial, que ha resistido tantas veces; es decir, que consintiese en disminuir ­ sus medios rentísticos de impedir un orden general de cosas que le arrebata ventajas comunes, que ha poseído parcialmente ­ al favor de la dislocación.—¿Son practicables, se iiodrian ver realizadas de un dia para otro tales condiciones, bien por las armas, ó por la diplomacia? — Lo encuentro muy difícil. En tal caso la política debe buscar el bien común déla Bepiiblica, no en el amalgama instantáneo de intereses puestos en oposición por desaciertos anteriores que no es del caso juzgar, sino en el progreso, en la población y bienestar de que son igualmente ­ capaces las dos grandes divisiones transitorias de la Bepública, encerrándolas no obstante en la unidad nacional. Me propongo hacer ver por la teoría y por los hechos, que la Confederación tiene medios rentísticos de existir y prosperar en la condición política de que las circunstancias le han hecho un deber de salvación ; y que solo después de mostrarse prácticamente