598 SISTEMA ECOXÓMICO Y RENTÍSTICO todas partes el falso crédito es el enemigo del verdadero crédito. El poco éxito que ha tenido la tentativa de la Confederación para fundar el papel moneda, no prueba que tenga menores garantías de crédito público que Buenos Aires, poseedor de un papel moneda aceptado, de cualquier modo que sea, como medio ­ circulante. El mal éxito ha nacido de que la Confederación no dió á su papel moneda la hase real y positiva en que descansa ­ todo papel de crédito, destinado á circular como moneda corriente; y dejó de dársela, no por imposibilidad, sino porque desconoció las causas especiales que hacen existir al papel moneda ­ de Buenos Aires sin base metálica ni obligación de pagar á la vista. La misma Buenos Aires con todas sus rentas no habria sido capaz de establecer de nuevo su papel moneda en la forma que lo intentó la Confederación. Importa no olvidar cómo le vino al papel monetario de Buenos Aires el valor de que disfruta, sea cual fuere. Ese papel debió su origen á un Banco de particulares, ­ fundado por una sociedad de accionistas , con los privilegios ­ que obtuvo por ley de 22 de junio de 1822. Dió principio á sus operaciones con un capital de un millón de pesos fuertes. Pagados en dinero sus billetes con puntualidad religiosa por espacio de algunos años, el público se acostumbró á considerarlos ­ como dinero efectivo. El Banco particular de descuentos, que creó el papel de Buenos ­ Aires, filé refundido en el fíanco de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, fundado por ley de 28 de enero de 1826, con un capital nominal de diez millones de pesos fuertes, los cuales se integraron en parte con el millón de duros del Banco de descuentos, y 1res millones que procedían del empréstito obtenido ­ en Inglaterra. Con esa base metálica, real y positiva, el papel moneda siguió convirtiéndose en dinero efectivo por el moderno Banco nacional, que afirmó en algunos años la costumbre ­ del público de reputarle como dinero efectivo. La falta del capital prometido de diez millones que nunca llegó á integrarse, ­ y las emisiones extraordinarias para suplir las rentas de aduana que paralizó la guerra del Brasil, fuente de nuevos gastos, ­ fueron la primera causa de que el valor comparativo del papel comenzase á descender, habiendo obtenido el Banco el permiso temporal de suspender el pago de sus billetes, por ley del Congreso de 5 de mayo de 1826. — Cuando se acercaba el