782 DE INTEGRIDAD NACIONAL orden, debía ser toda la Nación, De la ausencia del gobierno na cional hacia Buenos Aires un medio de gobernar á la Nación. Veamos cómo. Conservando la clausura do los ríos y de las provincias lito rales, mediante un subsidio pagado á Santa Fe, cuya rivalidad le causaba terror desde entóneos, retenia para sí sola toda la renta nacional de aduana que se producía en su puerto, man tenido el único de todo un país dotado de cincuenta puertos por la naturaleza, en provecho exclusivo de la provincia de su situación. Ademas, como única ciudad accesible al comercio ex terior, Buenos Aires recibía el encargo de representará sus her manas aisladas y privadas de gobierno general, para ejercer y alimentar en nombre de ellas el gobierno exterior de todas jun tas. Ese sistema hacía del gobernador de Buenos Aires el jefe supremo de toda la República Argentina en política exterior, es decir, en tratados de paz y de guerra, de comercio y de nave gación, en aduanas, etc., y de la legislatura de la provincia de Buenos Aires un verdadero Congreso nacional, que sancionaba tratados extranjeros, como los de Francia é Inglaterra, celebra dos en 1839 y 1840, autorizados solo por la legislatura provin cial de Buenos Aires, — ¡por esa legislatura, que protesta hoy contra la validez de los tratados do libre navegación firmados en julio de 1853, y sancionados por el Congreso de la Nación ! — Y para acabar de excluir á las provincias del ejercicio de su gobierno central hecho en esa forma capciosa, una ley local de Ihienos Aires excluyó de la silla de su gobierno de provincia á todo Argentino que no fuese nacido en la provincia del puerto único. Su constitución reciente ba ratificado ese principio, que antes hacía de las provincias interiores verdaderas colonias de Buenos Aires. Por esa estratagema se dejaba á las provincias la elección de sus gobernadores, pero se les tomaba sus rentas ; se les dejaba el gobierno interior aislado, es decir, acéfalo, y se les tomaba el gobierno exterior unido. Concebido y formulado ese plan, que convertia en victoria la derrota, se radicó el aislamiento en el /rriWo CNWivYdfero, pacto doméstico firmado el 25 de enero de 1822, entre Buenos Aires, Santa Fe, Entre Bios y Gorriéntes. En él se reconocían y pro metían guardarse recíprocamente « en igualdad de términos, como se encontraban entonces de hecho constituidas, — su reciproca