838 APÉNDICE para defender á Rosas y á su sistema de navegación y comercio. Habiendo tenido la felicidad de ser vencido, la victoria del general Urquiza produjo en Buenos Aires dos resultados muy diferentes : libertó á esa provincia de la tiranía sanguinaria de Rosas; pero para crear el gobierno general, que habla sido ob jeto de la campaña, tuvo que retirar del gol)ierno local de Bue nos Aires las rentas y poderes nacionales, que debia administrar el nuevo gobierno de toda la República. Buenos Aires agradeció lo primero al general Urquiza, pero no le perdonó lo segundo. Le aceptó como libertador, y le rechazó en seguida como organiza dor del gobierno nacional, en cuyas manos debían colocarse los poderes y rentas que hablan existido provisoriamente por el espa cio de treinta años en manos del gobierno local de Buenos Aires. Esc y todos sus posteriores actos de resistencia al general Ur quiza forman una continuación de su política de treinta años, contraida á estorbar la creación de lodo gobierno nacional, por que ninguno le dará las ventajas que le daba el desquicio. Un gobierno regular ( unitario ó federal ) ha de ser naturalmente obra de la mayoría de las provincias de la Nación; Buenos Aires tendrá siempre repugnancia á consentir eso, porque el desqui cio le daba el gobierno de toda la Nación, sin que la Nación interviniese en su elección ni ejercicio. Hé ahí la razón por que resistió la Constitución unitaria de Rivadavia, y resiste boy la Constitución federal de Urquiza. Y los mismos que resistieron en t82i á Rivadavia, son los que hoy resisten á Urquiza. Hablo de los que tienen el poder real, no el poder de palabra. Una apariencia de poder existe hoy en Buenos Aires en manos de un círculo ( no llega á ser partido ) que apetece de veras la organización de un gobierno nacional, pero ha de ser á condi ción de tres guerras sucesivas por los objetos siguientes : — la 1“ para destruir al gobierno nacional que boy existe, y para establecer en su lugar el nuevo gobierno nacional verdadero según ellos; la 2* para destruir la resistencia local de Buenos Aires, que hoy les sirve de pedestal, y (jue maíiana les serviria de obstáculo; y la T para disputarse entre los beneméritos de pluma y los beneméritos de toga y de espada el fruto de las dos guerras precedentes : es decir, la presidencia de la República definitiva. El partido local de Buenos Aires coincide con ese círculo en