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        <title>Organizacion política y económica de la Confederacion Argentina, que contiene: 1. Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina; 2. Elementos del derecho público provincial argentino; 3. Sistema económico y rentístico de la Confederacion Argentina; 4. De la Integridad nacional de la República Argentina, bajo todos sus gobiernos</title>
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            <forname>Juan Bautista</forname>
            <surname>Alberdi</surname>
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      <div>534 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO 
y reproductivo el que hacéis en tierras, en máquinas, en sala 
rios, para producir, por la acción de estos agentes, nuevos valo 
res, que os permitan satisfacer las necesidades de mañana. 
En cualesquiera de estas funciones que ataqueis la libertad 
de consumir, consagrada por la Constitución argentina, la com 
batís en sus mas preciosas funciones. 
Limitar el consumo reproductivo, es embarazar la producción, 
ó bien sea la libertad de la industria, con menoscabo de la Cons 
titución que garantiza esa libertad, y de la riqueza que tiene en 
ella su manantial mas fecundo. Ya hemos \isto que consumir 
en cierto modo es producir, es enriquecer, pues sin productos 
no podeis tener ganancia, y sin gastos no podeis tener produc 
tos. Restringir la libertad del consumo industrial, es atacar la 
riqueza, es empobrecer el país. 
Se cometen estos ataques por todas las leyes y reglamentos 
que intervienen en la producción industrial, limitando con 
pretexto de reglamentar los usos del capital, de la tierra y del 
trabajo en el ejercicio de la industria comercial, agrícola ó fa 
bril; pues no se usa del capital y del trabajo en las funciones 
de la producción, sino consumiéndolos, aunque de un modo re 
productivo. 
Hemos estudiado ya este punto al tratar de la producción en 
sus relaciones con las garantías que la Constitución argentina 
le concede. 
No son, pues, las leyes suntuarias ó restrictivas del lujo y do 
los consumos estériles las únicas que tienen que ver con los 
consumos privados en sus relaciones con la libertad. 
Sin embargo, solo estudiarémos en este lugar el consumo pri' 
vado improductivo en sus relaciones con las garantías de que 
disfruta por la Constitución argentina. 
Está en camino de llegar á la tiranía en los consumos repro 
ductivos toda ley que se permite restringir el ejercicio del gasto 
improductivo; porque si admitis en este punto su poder de li 
mitación, os vereis arrastrado por la lógica á concederlo en todo 
género de consumos. La economía no lia encontrado un meri 
diano que divida el mundo del dispendio del de la inversion 
fecunda. 
¿Y es poco acaso limitar el gasto estéril? ¿Qué llaman (jasto^ 
estéril ó improductivo los economistas? Repitámoslo para estimar 
en sus efectos el influjo de su libertad. Todo el que se hace sin</div>
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