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        <title>Organizacion política y económica de la Confederacion Argentina, que contiene: 1. Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina; 2. Elementos del derecho público provincial argentino; 3. Sistema económico y rentístico de la Confederacion Argentina; 4. De la Integridad nacional de la República Argentina, bajo todos sus gobiernos</title>
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            <forname>Juan Bautista</forname>
            <surname>Alberdi</surname>
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      <div>DE  LA  INTEGDIDAD  XACIOXAL

806

Este  modo  de  union  ó  de  fusion  de  los  intereses  públicos  es
justamente  lo  que  llama  la  Patria,  el  Estado,  la  Nación,  palabras ­
  equivalentes  que  expresen  una  misma  idea,  la  mas  elevada
idea  de  que  pueda  gloriarse  el  hombre  :  —  la  de  civilización,
que  no  es  mas  que  la  sociabilidad.
Todo  lo  demas  es  pobre,  atrasada  y  degradante  anarquía,  que
solo  podrá  llevar  á  Dueños  Aires  á  la  humilde  y  subalterna  condición ­
  de  ^Montevideo  como  Estadito  independiente.
Todo  dependerá  del  tiempo  que  necesiten  las  naciones  extranjeras, ­
  para  comprender  y  reconocer  lo  que  es  Buenos  Aires  sin
las  provincias  del  Rio  de  la  Plata,  que  le  daban  ántes  toda  su
importancia  en  materia  de  comercio,  de  guerra,  de  rango  relativo ­
  entre  las  otras  Repúblicas  de  la  América  del  Sud.  Y  masó
menos  tarde  llegará  eso  á  ser  visto  y  com|)reudido  por  todos  ;
porque  la  verdad  es  que  Buenos  Aires  sin  la  Nación  es  una
provincia  anseática,  mientras  que  la  Confederación  sin  Buenos
Aires  es  la  Nación  menos  una  provincia.
Y  cuando  ese  caso  llegase  por  la  imprevisión  de  Buenos  Aires, ­
  ¿  qué  pesaria  en  el  equilibrio  político  de  Sud-Ainérica  ese
Estadillo  de  doscientos  cincuenta  mil  habitautes  ,  vecino  de  los
indígenas  y  reñido  con  su  Nación?  ¿Podria  tenerse  á  la  altura  de
las  Repúblicas  de  Chile,  de  Bolivia,  del  Perú,  como  en  los  tiempos ­
  en  que  tuvo  el  honor  de  representar  á  la  República  Argentina? ­
  ¿Podria  resistir  á  la  influencia  agobiante  del  Brasil?  —
Su  justo  orgullo  de  otro  tiempo,  los  recuerdos  de  su  antigua  preponderancia, ­
  unidos  á  la  debilidad  presente  ,  harian  de  Buenos
Aires  una  entidad  triste  y  mas  digna  de  lástima  (¡ue  de  respeto
en  la  familia  política  de  la  América  del  Sud  :  mucho  mas  digna
de  compasión  que  cuando  imponía  respeto  á  sus  vecinos  al
mismo  tiempo  que  gemia  bajo  los  piés  de  Rosas.
¿No  quiere  Buenos  Aires  la  union  en  esos  términos,  los  únicos ­
  que  la  hagan  realizable?  ¿Se  contenta  con  la  union  de  afectos, ­
  con  la  simple  amistad  ?  —  Entonces  le  (jueda  uno  de  dos
caminos  :  ó  incorporar  la  mayoría  nacional  compuesta  de  trece
provincias  á  la  provincia  de  Buenos  Aires  por  la  fuerza  de  las
armas  ;  ó  declararse  del  todo  independiente  de  la  República  Argentina ­
  ántes  que  someterse  al  gobierno  nacional,  electo  por  la
mayoría  de  los  pueblos  que  la  forman.
Los  dos  caminos  son  impraticables  y  violentos.
El  primer  sistema  lleva  cuarenta  años  de  ensayos  infructuo-</div>
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