4 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
de esto la consecuencia de que la palabra comerciante
se aplica en aquéllas tanto á los mercaderes como
á los compradores y que por consiguiente no se trata
de comerciantes de profesión. Esto es inexacto; porque
en los mercados locales, los tratantes ó mercaderes
de profesión son generalmente considerados
como compradores.
Escribo estas líneas en l’llle-et-Vilaine, entre los
mercados de Sain-Aubin-du-Cormier, Sain-Aubind’Aubigné
y Rennes. Los agricultores llevan su manteca
á ellos donde los comerciantes profesionales la
compran para enviarla á París, á Valognes ó directamente
á Inglaterra. Los agricultores venden su trigo
á los «comerciantes en granos» y su ganado á los
«tratantes de bestias».
II
Estos hombres tienen la especialidad de recoger
los productos dispersos y ponerlos después á disposición
de quienes necesitan de ellos. Si un paisano
bretón llevara huevos á París, haría un mal negocio,
tiempo perdido, gastos de viaje, etc. Un comerciante
recoge todos los huevos con un cierto radio de aprovisionamiento.
Sus gastos generales son tanto más
pequeños cuanto mayor es el número de transacciones
que hace. Está informado de la concurrencia, demanda
y otras circunstancias en el mercado, para
saber á qué precio puede comprar los huevos, según
el que tienen para la venta.
Hace la reventa para obtener un beneficio, y se dice: