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y crescer la guardia, afirmandonos que esto seria lo mas a proposito para
no tener diuidida la ciudad, y que aquella se conserue en nuesira deuocion,
porque lo demas de tomarla a nuestra mano, como arriba se dice, seria
de crecido gasto y a mas con poca seguridad de que las cosas pudiesen durar
mucho tiempo; en aquel ser, yunio con lo que a vos parece, por ser
aquella la ynelinacion del Principe, pues sin su medio y los suyos no se
podria poner en effecio ningun otro designo, nos resoluimos, como allà
habreys entendido del dicho Grimaldo , en aquello mismo conformandonos
con el parescer del Principe, tanto en la restriction de los del gouierno
quanto en lo de la guarda, pues por este medio se persuade y està tan cierto
del buen assiento y seguridad de aquella ciudad, como es mas que necesario
Estubimos con mucha adueriencia para ver si el dicho Francisco de Gri-
maldo en el progreso de su platica apunctaria algo del cabo para la dicha
gente, lo qual nunca se le pudo sacar por mas occasiones que se le dieron
para ello, con decir que no lo sauia, mas de que seria de tal confianga que
con razon nos deuiessemos desatisfacer della, y por que no entrase en alguna
sospecha , nos paresciò no apretarle sobre este punto, mas demostrar que aun-
que no dubdauamos quel Principe la escogeria, tal siendo cosa en que con-
sistia la ymportancia de todo. Holgareamos de entender primero la que le
parescia al proposito, sin ponerle delante, del coronel Augustin Espinola, por
os respectos que nos haueys scripto: y assi serà bien y conuerna que vos,
como de vestro, con la buena manera y desteridad de que sobreys vsar,
ienteys al Principe, y hagays con el todo buen officio, para que el dicho co-
ronel tenga el cargo de la dicha gente, pues con esto se podria estar en Jo
de ay’ con mas seguridad; y por que, hauiendo entendido por vuestras cartas
jue por lo que el Principe passò con vos tractando de quien ternia cargo de
-a dicha gente, pues es en quien ha el de estar todo el peso y confianza,
sospechais que os le queria encomendar a vos, como yà lo ha hecho otra vez,
no se pudiendo encaminar lo del dicho coronel Augustin Spinola, nos paresce
que no le direys de dexar de aceptar, si sobre ello se os hiyiese yusticia, no
obstante lo que sobre ello nos scereuis, pues seruirà para mirar despues si se
podrà enderegar lo otro; lo que, cayendo por ventura en otras manos, con
jJificultad se podria hacer.
Visto lo que nos escreuiestes de la prelension que esa Republica tiene a
aquellos dos lugares del conde de Fiesco, Vares y Rocca Tallada, con lo que
el] Principe ha apuntado sobre lo del castillo de Montoyo y lo demas que
vos nos screuis, tocante al particular del Principe, y perdida subcedida a su
sangre y hacienda, hasta que todo el Estado y hacienda del dicho Conde estè
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