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BASES
XXIÍÍ.
Conliiuiücion del mismo asunto.—Objetos y facultades del gobierno general.
La creación de un gobierno general supone la renuncia ó
abandono de cierta porción de facultades por parte de los go
biernos provinciales. Dar una parte del gobierno local, y pre
tender conservarlo íntegro, es como restar de cinco dos, y pre
tender que queden siempre cinco (i).
Según esto, pedir un gobierno general, es consentir en el
abandono de la parte del gobierno provincial que ha de servir
para la formación del gobierno general ; y rehusar esa porción
de poder, bajo cualquier pretexto, es oponerse á que exista una
nación, sea unitaria ó federativa. — La federación , lo mismo
que la unidad, supone el abandono de una cantidad de poder
local, que se delega al poder federal o central.
Pero no será gobierno general el gobierno que no ejerz a su
autoridad, que no se haga obedecer en la generalidad del suelo
del país y por la generalidad de los habitantes que lo forman,
porque un gobierno que no gobierna es una palabra que carece
de sentido. El gobierno general, pues, si ha de ser un hecho
real y no una mentira, ha de tener poder en el interior de las
provincias, que íorman el estado ó cuerpo general de nación, ó
de lo contrario será un gobierno sin objeto, o por mejor decir,
no será gobierno.
De aquí resulta que constituir ó formar un gobierno gene
ral , es lo mismo que constituir ó formar objetos generales de
gobierno. En este sentido la palabra constituir el país, quiere
decir consolidar, uniformar, nacionalizar ciertos objetos, en
cuanto á su régimen de gobierno.
Discutir ciertas cosas, es hacer dudosa su verdad y conve
niencia 5 una de ellas es la necesidad de generalizar y unir
ciertos intereses, medios y propósitos de las provincias argen
tinas, para dirigirlos por un gobierno común y general. En po-
(1) Estíi es, sin embargo, la aritmética política de línenos Aires respecto
al gobierno general de la Nación de que se reconoce parte territorial inte
grante.