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de nombrarme a mi como hizo la otra ver, quando fuè a Coron, y las
tras empresas; y esto no seria al proposito, por que esto no sirue a mas
de la cerimonia, y no al effecto, por que yo no tengo gente ny otra cosa
ninguna para ser parle para remediar los ynconuenientes, y teniendo al co-
ronel Agostin que tenga mando particular sobre la gente, serà buen ynstru-
mento para essecutar lo que fuere seruicio de Y. M. y conseruagion desta
ciudad. Hame paregido dar dello auiso a Y. M., para que si este lo plati-
casse, V. M. estò aduertido dello, porque, ami poco juyzio, esto no se puede
sostener en los terminos que està, sino desta manera, porque de lo que mas
nos hauemos de guardar es del ynsulto que los de dentro pueden hazer,
que de lo de fuera se puede mejor guardar y proueer con tiempo, y sì
8Sto se assienta bien, y establesce de donde estos han de sacar la paga ordi-
naria para pagar esta gente, y se procura de desarmar este pueblo, me par
rege que se podrà conseruar; y tanio mas si las cosas de Yialia tomassen
algun medio, y huuiesse buena concordia entre V. M. y el Rey de Francia,
se podria estar con toda seguridad, de otra manera no se puede aquietar
lel todo; y, como tengo dicho arriba, y Adam Centurion me ha declarado, de
la voluntad del Principe seria que esta ciudad se conseruasse siempre en
°l seruicio de V. M., conseruando su libertad, por que con ella le paresce
que V. M. es sefior y tiene lo que quiere della, y tiene la ciudad junta, y
de otra manera, que la ternia diuidida, y con gasto, y que tan poco es per-
petuo, y justo con ello le parece lo que digo, que hauiendo el sido auctor
desta libertad, que serlo agora de desazella, paresciendole que todo lo que
ua aquistado de buena fama, y que no aya quesido ser tirano, que la per-
deria en vna hora, y junto con esto Yo creo que considera que podria ser
ue quando yntentasse que no saliesse con ello, por que auoque son diuisos
mire ellos, en este caso serian vnidos para Conseruar su libertad, y el al
vorolo que se siguiò fue temiendo que la parte Adorna en nombre de Y. M.
no hiziesse alguna nouedad, de manera que pudiendose conseruar de la manera
1ue està, seria lo mejor; y si se pudiesse tener vn buen fiador mas entre el
mal, yo juzgo que este es el menos mal, y correr esta fortuna por la Yynger-
‘inidad que ay de lo demas; y en esta materia yo he tentado a Antonio
Doria, que es el que tiene el piè para subir en la rueda, y dize que como
seruidor de V. M. que nunca le aconsejarà que tenga esta ciudad por fuerga,
sino de su voluntad; y en este proposito allegadas mutagiones de estados que
na hauido en tiempos passados y de los modernos de agora, y que pues el
2aso susgedido fue ordenado de vna persona, y no fue por culpa de los
je la ciudad, que no es razon que ella padezea, y que este es su parecer,