DE LA COXFEDERACIOX ARGEXTIXA. 421
siste en establecer reglas convenientes para que el derecho de
a uno se ejerza en las funciones de producir, din dir y con
sumir el producto de su trabajo {agrícola, fabril ó comercial),
sin dañar el derecho de los demás.
En este sentido, organizar el trabajo no es mas que organizar
o reglamentare! ejercicio déla libertad del trabajo, quelaCons-
mucion asegura á todos los habitantes. No hay mas que un
sistema de reglamentar la libertad; y es el de que la libertad de
ios unos no perjudique á la libertad de los otros : salir de ahí
no es reglamentar la libertad del trabajo ; es oprimirla. — Los
códigos comercial, agrícola y fabril tienen toda la misión de
organizar el trabajo.
De lo dicho hasta aquí se infiere que la ley puede ser un me
mo, y el mas temible, de derogar las garantías que la Consti
tución concede a la producción de las riquezas, con motivo ó
con pretexto de organizar su ejercicio; y que la Constitución
imsma pone en manos del legislador el pretexto de ejercer este
abuso por ignorancia, inconsecuencia d mal espíritu, conce
diendo todas las libertades económicas que dejamos pasadas en
revista, con sujeción á la ley en lo tocante á su ejercicio.
§ IX.
I*or qué la Constitución sujetó á la ley el ejercicio de los derechos económicos.
Ni la Constitución argentina ni ninguna otra habria sido ca-
m de evitar este escollo, concediendo la libertad sin sujeción
ni referencia á la ley. Este medio era imposible; porque, como
nemos dicho arriba, ninguna Constitución se realiza por sus
propias disposiciones y sin el auxilio de la ley reglamentaria ú
^rganica de los medios de ejecución. Si una Constitución se
nastase á sí propia, no habria necesidad de otra ley que ella y
inda la legislación civil y penal careceria de objeto. '
inevitable dejar á la ley el cuidado de hacer efectiva la
ertad económica declarada por la Constitución, cualquiera
ine tuese el peligro. Este defecto no es de la Constitución ar-
o ntina, sino de toda legislación humana.
Y fi dehió de hacer la Constitución en este punto lo hizo,
dar el antídoto, el contraveneno, la garantía para que el