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se pueden acordar , y resoluer lo que han de hazer; y este remedio no me
saresge bastante para escusar los ynconuenientes que podrian subceder, Yy
poner remedio en ellos, si no se acompafiasse con las fuergas, para animar
los que son bien inclinados, y refrenar a los malos ; y haziendo una guardia
de buena gente, y confidente, que fuesse de quinientos hombres ordinarios en la
plaga, y en las puertas, en cada una dellas, C personas, y con sus capilanes
sonfidentes, y que el coronel micer Agustin Spinola fuese sobre todo, yo
creo que se conseruaria esta ciudad de qualquiera insulto que en lo de
dentro se quisiese yntentar, que es de lo que se ha de guardar, que de lo
le fuera, no es de temer tanto, por que son cosas que se veen y se pueden
proueer, mayormente estando esta ciudad fuerte como està, y teniendo
V. M. la Lombardia, como la tiene, y auiendo Dios guiado las cosas
de V. M. con tan prospero sueceso, no ay de que temer sino del ladron de
sasa, aunque al presente no parece que ay persona que pueda emprender
lo que hizo el Conde; y lo que mas me da que pensar es que, muriendo
1 principe Doria, no huuiesse alguna nouedad, y para escusar esta es me-
nester estar con buen recabdo de gente, y con persona que sea verdadera-
mente seruidor de Y. M., y que estos se puedan fiar del. EI qual, a mi pa-
recer, como tengo seripto, no podria ser mas al proposito que el .coronel
miger Agostin Spinola, satisfaziendose el Principe dello. En lo qual yo he
pensado de encaminallo, diziendo al Principe que pues las galeras tienen de
yr fuera, y se dice que su persona Yyrà con ellas, que serà bien que nombre
vna persona que quede en su lugar, para gouernar la gente de guerra y
ener la guardia desta ciudad; y,a mi pareger, pienso que no puede nombrar
a otro, assi por que depende de V. M., como por que de continuo le ha tenido
gran reuerengia, y por la esperiengia que tiene de la guerra, y mas de
las passiones de agui. Veremos lo que dirà ; y segun lo que determinarè se
nodrà hablar a la clara en el negogio.
Por lo que he podido considerar de las razones que el principe Doria me
1a dicho agerca del gouierno desta ciudad, su voluntad seria que perma-
neciesse en la libertad que està, a los menos durante su vida, porque ha-
diendo el sido auctor desta reformacion y libertad, no queria en su vejez
ello para desazella, mayormente que le paresge que desta manera V. M.
s selior de toda la ciudad, y que de oilra manera no lo seria sino de vna
varte. Todauia dize que, como vassallo y hechura de Y. M., que el no
altarà a lo que mandarà, que el proporna lo que le paresgce, y V. M.
escogerà lo que mas seruido fuere. Presto entenderè lo que quiere dezir,
y entendido, podrè mejor dezir à V. M. lo que yo alcaneo.