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Las cartas que venian para el Duque y Couernadores desta Repubblica,
y para los cardenales Doria y Cibo, recebì, y las di a los desta Republica;
son las quales se han alegrado, y recebido muy cresgida merged con el
lauor que con ellas les ha hecho V. M., juntamente con lo que yo los
dixe de parte de V. M.; a la qual besan los ymperiales pies y manos.
Yo dix al Principe y a miger Adam lo que V. M. seriue en fauor de
-0s hijos del capitan Juan Doria, de lo qual se han alegrado mucho.
Ya screuì a V. M. como las dos galeras de don Bernardino de Mendoga
iueron tras a la galera que se huyo con los turcos hasta Corgega, no tuuieron
aueua della, y assi se boluieron; despucs avrà no se ha sabido ninguna cosa.
Yo creo que se salnò, y que deue estar en Berberia. La otra del Conde fue
a Marsella, donde està agora.
Despues de scripto lo de arriba, me ha hablado Adam Centurion, y con-
firmadome la yda de Francisco de Grimaldo, para dar razon à V. M. de
su pareger agerca de la estabilidad desta ciudad en seruicio de V. M., y que
por ser cosas de tanta ymporiancia y que requieren tanto secreto que no
las quiere poner en scripiura sino confiallas del, y que las diga de palabras
porque passando por manos de muchos no se pueda guardar, y segun lo
Jue ine han dicho en conformidad de lo que arriba tengo dicho, que el
gouierno se modere y reduzca a menor numero de personas, y que estas
sean elegidas por votos de sus balotas, y no a suerte como se hazia, y
que el Consejo grande, que es de cuatrocientos, sea de doscientos, y menos
sì se pudiere, por que desta manera se quita el auctoridad a la gente baxa,
y se augmenta a la Sefioria, y a la gente de bien y gentiles hombres, y
pues el caso succedido fue hecho de vna persona, y no fue por culpa ‘de
de la ciudad, que no es razon que ella padezca, y que este es su parecer,
mas que al fin es vassallo y hechura de V. M., y que harà lo que le man-
dare , de manera que todos son desta sentengia en este caso. Yo dissimulo
son todos, y digo que tienen exemplo en las manos con quanta clemengia
V. M. se ha hauido con los que han sido rebeldes, y que V. M. no quiere
sino los corazones de los hombres, y que le siruan por amor y no por temor,
mayormente hauiendo causas tan legitimas para ello, pues conosgen que no
pueden viuir sin los reynos de Y. M., y que esta es toda su riqueza y bien
de su tierra, y que juntamente con esto se establezea una guardia de Dc hom-
pres para la plaga y puertas, y que se nombre vna persona que tenga
sargo desta genle, que sea confidente A V. M., la qual nuo me han declarado,
nas que dizen que serà tal que no pueda ser mas confidente. De lo qual
he considerado que podria ser que el principe Doria tuuiesse pensamiento