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entiendo que estan, no se le debia admitir; y en caso que esto se hubiesse,
de iratar por proposicion a la ciudad, paresce que seria bien que se hiziesse
por parte de V. M., como don Fernando lo dize muy bien, pidiendo al Prin-
cipe que el con los suyos estuuiessen en el caso como criados y seruidores
de V. M., y como persona que ha tanias vezes dicho ser menester el remedio
y no hauer otro sino este; de manera que para mi yo tengo que con el
Principe està cerrada esta via de negociacion, solamente queda procurar de
ver sy se podria atraer, con lo que arriba tengo dicho, de ponerle siempre
delante los peligros grandes en que aquella ciudad està, y esto cada dia y
cada hora, a que se haga por la forma que el ultimamente en Genoua me
offresciò; en la qual como no aya de hauer negociavion sino la fuerga, el no
podrà engafiar V. M. ni a sus ministros, porque en la orden que diere para
le exeguucion de ello, sa entenderà sy se puede salir con ello o no, y hasta
estar del todo fuera esta via, no me paresceria probar la proposicion de parte
de YV. M.
Lo de la inuestitura paresce que lo dize por poner tiempo en medio, y
que quando llegasse su tiempo estaria en ello como se ha visio estar en
estotro, y que hauria mas difficultad en esta negociacion que en lo del ca-
stillo, porque esto es derechamente yr contra su libertad, y que siendo esto
assi se le deuria desde nego echar de fuera sy a V. M. no pareciere otra cosa.
Estando desconfiado, como lo estoy, que en vida del Principe , estando
con el los que al presente estan, no se puede hauer de el mas de lo que hasta
aqui, que es quando està lexos la execucion estar bien en ello, y en acer-
candose echallo fuera , es menester mirar a preuenir la cosas necessarias
para despues de sus dias; sobre las quales tendrè poco que dezir, remitien-
dome a la carta que desde Boguera escriuì a V. M. a los xvi de deziembre (1);
en la qual, aunque muy flacos y muy floxos, y de poca substancia, se dicen
todos los preparamentos de que paresce se podria usar, assi como no dexar
erescer en auloridad a los que se entiende no tener buena voluntad a este
negocio, y aun si buenamente se pudiessen abaxar, hazello; tener muy grato
a Augustin Spinola con dalle algunas sperangas, sin por ninguna via deela-
ralle la materia; de la misma manera al Cardenal y a Antonio Doria, y con
estos yendo mucho mas cerradamente en la particularidad, guardando a cada-
ano segun su natura; y sperar lo que el tiempo descubrirà de dia en dia.
Sy lo que Antonio Doria dixo al Duque d’ Alua que si se podria hazer de
poner la guardia en manos del Embaxador, se hiziesse , vo lo tendria por
(*} V. Documento CXLIV.