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repulacion, y sin el buen credito que agora està; de manera que ya viendo
el processo que el dicho principe Doria ha Heuado en lo passado , no sola-
mente se le deve pedir que el negocie esto, pero, aunque lo offrezca, no
teniendo entendido las voluntades de essa ciudad, estar en este negocio dif-
ferentemente de como agora se entiende que estan, no se le deue admilir
assi que pudiendose tener por cerrada esta via de negociacion con el dicho Prin
cipe, solamente queda procurar de ver si se podrà atraer con lo que arriba
se dice de ponerle siempre delante los peligros grandes en que essa ciudad
està, y aun los de su casa y posteridad, como se viò por experiencia tan
pocos dias ha (*), sin particularmente hablarle en lo del castillo, sino rechagan-
dole, y no admitiendole por bueno otro ningun medio, y repitiendoselo cada
dia y cada hora, para que venga a dar el en que el verdadero y unico
remedio es este de la fortalega, y en que se haga por la forma que el ulti-
mamente en essa ciudad nos offresciò; en el qual, como no aya de auer
negociacion sino la fuerga, no podrà auer engafio, porque, en la orden que
diere para la execucion dello, se entenderà si se puede salic con ello o no.
Conforme a esto le habeys de hablar en este punto con la dexteridad y buena
manera que vieredes conuenir, rechagandole por agora lo que os dixo de la
inuestitura de Milan y juntarse con esa Republica, porque si vos lo enten-
déys allà como acà se ha entendido (lo qual serà bien que con el primero
nos aclareis, porque no vino bien claro y specificado), parege que traeria
consigo mas difficultad que lo del castillo, por muchas causas las quales no
ay para que repetirlas, pues las teneis entendidas, sino solamente encomen-
daros que todo lo que sobre esta materia passaredes con el dicho Principe
sea con toda modestia, y de manera que no parezca que S. M. ny nos te-
nemos descontentamiento del, ny desconfianza de su voluntad y alfeciion,
para mirar y procurar todo lo que conuiniere en las cosas del assiento. dessa
ciudad, como al mejor que nadie vee lo que importa a los reynos y estados
de S. M. y aun al bien comun de Ytialia, porque segun es delicado de su
natura, si no se caminasse diestramente con el, es de temer que no solo no
ayudarà ny encaminarà las cosas al proposito que se dessean, pero aunque
impedirà el remedio agora fuesse de presente o despues de sus dias, con lo
que se sabe de miger Adam y de la ruin intencion que.en esto tiene.
Entre otras particularidades que contenia el parescer que nos embiò
don Fernando de Gonzaga sobre las cosas dessa ciudad (*), despues que viò lo
(1) V. la nota a pag. 272
2) V. Documento CXLIX