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el que conozceo que es sernidor que no dexo de hazer por el lo que es razon; y
por los demas, en cosas que no sean en perjuizio de los que son seruidores y
nascieron con esta fee y han de morir con ella; y S. M. lo deue tener en
memoria que, hauiendose de hazer mercedes, que es bien anteponer a estos
antes que a los otros, pues estos son seruidores de voluntad Yy los otros de
necessidad. Lo que yo he procurado, despues que estay aqui, es conseruar a
S. M. y a V. A. sus seruidores y atraelle otros de nueuo, y generalmente
tratar bien a todos, para que los que son buenos se conserueri, y los malos
se conuiertan; y con el Principe yo hago todo lo que es necessario para con-
serualle en la deuocion de S. M. y de YV. A, porque conozco del que
sirue a $. M. y V. A. con entera fee, y en este caso que agora
se irata, tengo por ‘cierto que no se alarga a mas, porque no se confia de
salir con lo que comengare, juntandose con ello su edad y la persuasion de
los que estan a par del. Con micer Adam yo disimulo todo lo que puedo; y
el despues que V. A. partiò de aquì paresce que se alarga algo en los ne-
gocios, con dar lugar al principe Doria que el pueda hablar sio que el sea
testigo de lo que passa. Yo creo que lo haze con arte, porque sabe que el
Principe no se ha de resoluer en ninguna cosa sin comunicallo con el, como
en effecto es, que para hacello siempre que hablo con el esta materia, toma
tiempo de pensar en ello, y es para poderlo comunicar con Adam. Yo proeu-
rarè en lo que a mi tocare de conseruallos en todo lo que pudiere, como lo
he hecho hasta aruì.
Quanto al otro punto que don Fernando acuerda a S. M. YyavV.A., que
la guarda de alemanes no es a proposito para la guarda del castillo , sino
que sean espafioles a los menos el Capitan, no hay dubda, sino que ello ha
de ser assi por lo que conuiene al seruicio de $. M. y de V. A; y mi in-
tencion es de la misma opinion; y lo que yo escreuì de la guarda de ale-
manes, no hablaua en el castillo, porque aquello de suyo se està que sy se
pudiesse acabar que la guarda que tienen en la plaga fuesse de alemanes,
porque con ella y con los que son bien inclinados al geruicio de $. M. y
de V. A. se podria conseruar esta ciudad en un tumulto de pueblo, o de
otro caso que pudiesse sueceder; y eslo es lo mismo que arriba digo a Y. A.
acerca de la guardia, y lo que sobre ello passò con el principe Doria, que
quando se hiziesse no seria fuera de proposito. En lo que toca que seria al
proposito que yo tuuiesse la guardia a mi cargo, si ello se pudiesse hazer
de la manera que Antonio Doria lo acordò, seria mucho al proposito del xer-
uicio de S. M. y de Y. A., porque teniendo la guardia en la mano, se
podria hazer lo que se quisiesse; mas, como V. A. sabe, va vo he tenido este