VI
PREFACIO
ciantes como «intermediarios parasitarios».
Más adelante se encontrará la exposición
de sus teorías y los resultados á que han
llegado cuando han tratado de ponerlas en
práctica.
Otras gentes, esparcidas por todas partes,
asaltan á los comerciantes con su solicitud;
y con palabras calurosas, entre reproches y
cumplimientos, les prodigan sus consejos.
Pero el criterio infalible de toda operación
comercial es la ganancia ó la pérdida. Todo
comerciante les puede decir:
—Queridísimo amigo, ¿acepta usted la
responsabilidad de la pérdida, si os escucho?;
porque si no la acepta, ¿qué confianza
puede usted inspirarme?
Me libraré muy mucho de asociarme á
una obra tan ridicula y peligrosa.
En colaboración con Mr. A. Raffalovich,
he dirigido, hace años, la publicación del
Diccionario del Comercio, de la Industria y
de la Banca que, compuesto por más de cuatrocientos
especialistas, ha sido llamado por
el Times «un monumento».
Los trabajos realizados para esa obra me
han preparado para escribir este libro sobre