366 SISTEMA. ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
La escuela mercantil, representada por Colbert, ministro de
Luis XIV, que solo veía la riqueza en el dinero y no admitia otros
medios de adquirirla que las manufacturas y el comercio, seguia
naturalmente el sistema protector y restrictivo. Colbert formuló y
codificó el sistema económico introducido en Europa por Cárlos V y
Felipe II. Esa escuela, perteneciente á la infancia de la economía,
contemporánea del mayor despotismo político en los países de su
origen galo-español, representa la intervención ilimitada y despó
tica de la ley en el ejercicio de la industria.
 esta escuela se aproxima la economia socialista de nuestros dias,
que ha enseñado y pedido la intervención del Estado en la organi
zación de la industria, sobre bases de un nuevo órden social mas
favorable á la condición del mayor número. Por motivos y con fines
diversos, ellas se dan la mano en su tendencia á limitar la libertad
del individuo en la producción, posesión y distribución de la ri
queza.
Estas dos escuelas .son opuestas á la doctrina económica en que
descansa la Constitución argentina.
Enfrente de estas dos escuelas y al lado de la libertad, se halla la
escuela llamada physiocrática, representada por Quesney. y la grande
escuela industrial de Adam Smith.
La filosofía europea del siglo xviii, tan ligada con los orígenes de
nuestra revolución de América, di ó á luz la escuela physiocrática ó
de los economistas, que flaqueó por no conocer mas fuente de ri
queza que la tierra, pero que tuvo el mérito do profesar la libertad
por principio de su política económica, reaccionando contra los mo
nopolios de toda especie. Á ella pertenece la fórmula qúe aconseja á
los gobiernos : — dejar hacer, dejar pasar, por toda intervención en
la industria.
En medio del ruido do la independencia do América, y en víspe
ras de la revolución francesa de 1789, Adam Smith proclamó la om
nipotencia y la dignidad del trabajo; del trabajo libre, del trabajo
en todas sus aplicaciones, — agricultura, comercio, fábricas, — como
el principio esencial de toda riqueza. « Inspirado por la nueva era
social, que se abria para ambos mundos (sin sospecharlo él tal voz,
dice Rossi), dando al trabajo su carta de ciudadanía y sus títulos de