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tiempo para consultarlo, pues en las cosas de tal ymportancia la dilacion es
muchas vezes dafiosa y causa de ynconueniente; auisandoos que el dicho
Francisco de Grimaldo ha hablado despues con Cranuella, diziendo que era
como de suyo , sobre el entretenimiento de la guardia, para saber si quer-
riamos ayudàr para el gouierno della y de la dicha fortaleza a nuestra
costa ; y le respondiò que, quanto a la guardia, parecia que la ciudad la
podria sostener, por no ser el gasto tan grande, y tambien que no conuenia
que se hiziesse a nuestra costa la dicha fortaleza, pero que se podria mirar
de proueer de nuestra parte con alguna porcion.
Y aunque conoscemos que para lo que el Principe ha de hazer en nuestro
seruicio, quietud y beneficio de su patria, no son necessarios otros medios
todauia, porque con mas satisfaction encamine y effectue lo de la fortaleza ,
y para en recompensa de los daîios recebidos en su sangie y galeras el tiempo
del tumulto dessa ciudad, le hauemos hecho merced de los lugares que
eran del Conde de Fiesco y sus hermanos, con la jurisdicion y renta dellos,
excepto Pontremol y Burgo de Valdetaro, que por algunos respectos se re-
seruan para nos, y el lugar de Sanct Esteffan para Antonio Doria, assi por
sus seruicios como por hauer intercedido por el el mismo Principe; a cuyo
cargo ha de ser tambien de satisfazer y contentor a la muger del Conde de
Fiesco, por razon de lo que ha de hauer de su dote, que se tiene assegurado
sobre el lugar de Careoceto, como vereys por la copia del memorial y decre-
tacion que serà con esta, tomando de nos la inuestitura del feudo, y
prestando el omenage de la misma manera que los posseya y gozaba el dicho
Conde de Fiesco defuncto y sus hermanos.
De la persona del coronel miger Augustin Spinola, y de la afficion que
en todo sucesso muestra a nuestro seruicio, tenemos la satisfaction que es
razon, y assi holgaramos de mostrarselo en lo que por el nos suplicays de
la vacante de los Fiescos, sino que se ha considerado que si, hauiendolo
pedido el Principe en reconipensa de los datios recebidos, hizieramos alguna
merced de alguna cosa dello al dicho Coronel, que, demas que no pudiera
ser de momento no se disminuyendo mucho lo del Principe, fuera occasion
de odio y mala yntelligencia entre los dos. Lo qual no conuernia en ninguna
manera, tanto mas en este tiempo que se ha de excusar toda sombra de
sospecha por lo que diuersas vezes haueys acordado en esta materia, y assi
viendo que por agora no hay otra cosa que poder hazer por el dicho Coronel,
hauemos acordado que consumiendose la pension que tiene en el Estado de
Milan, de que no es bien pagado, se le den y paguen en cada mes cient escudos
de sueldo para ayuda a su entretenimiento, y que resida en esa ciudad