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en effecto de una manera o de otra. Hame parescido dar auiso dello a V.
M., para que sobre todo se considere y se elija lo que fuere mejor para el
servicio de V. M.
No hablè en lo que V. M. me scribe en la contribucion para el gasto que
se haria en la fabrica del castillo, hasta ver la determinacion que se toma
en el; porque si agora se hiziesse el offrecimiento, podrian despues alargarse
a mas, y tambien que no lo hechassen a otro fin del que V. M. lo haze,
quando serà tiempo, y adonde conuiniere, yo lo darè a entender.
En lo que toca a la guardia desta ciudad, por otras mias tengo scripto a
V. M. lo mismo que agora me manda seriuir que ha conoscido de las pala-
bras de Francisco de Grimaldo, y por esta causa yo no le hablado en nin-
guna cosa que le pudiese dar sospecha, sino que quando alguna cosa se
huuiere de hazer que salga del, aunque conozco que para el servicio de V. M.
seria necessario que el (1) tuuiesse el cargo, porque teniendole el se podria
estar con el corazon assosegado. Veremos lo que succederà.
Quanto a la intelligencia con don Fernando agerca de lo que se huuiere
de traciar y responder, en caso que demanden ayuda a V. M. para la fabrica
y para la guarda de la ciudad, quando se determinaren, y tener la intelli-
gencia que conuiene, yo le darè auiso de todo lo que occurriere, como lo
harè a V. M.; y en lo que Francisco de Grimaldo dixo a monsefior de Gran-
uella sobre el entretenimiento de la guarda y gasto de la fortaleza, yo terne
la misma consideracion, y quando fuere menester lo darè a entender que en
las cosas ordinarias no es justo que V. M. ayude al gasto; en lo demas que
fuere necessario para la fortaleza, que V. M. usarà de su solita grandeza con
ellos, como lo ha hecho otras vezes.
Quedo auisado de la merced que Y. M. ha hecho al Principe de los
castillos y lugares que heran del Conde de Fiesco y de sus hermanos rebeldes,
la qual ha sido conforme a la grandeza y suma liberalidad de V. M.; y assi
por ella como por las otras muchas que tiene reciuidas, no puede faltar a lo
que deue al seruicio de V. M.; de la qual està muv contento, v creo que
serà causa de alargalle la vida.
En lo que toca a la persona del coronel Agustin Spinola V. M. ha visto
por esperiencia la deuocion y affiction que siempre ha mostrado al seruicio
de V. M., sin tener fin a otra cosa, y que de su nacimiento es el y todos
los de su casa son subditos del Ymperio y seruidores de V. M., y que en .el
iumulio que se offresciò el fuè el primero que vino a socorrer la ciudad, y
Ì i inola
‘1) Intendi Agostino Spin