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contra su libertad ; y en conformidad desto le respondiò entonces S. M.; y
de no auer querido $. M. acceptar esto por la causa dicha, se vino despues,
por tantas cartas y platicas, a adelgazar tanto este negocio, que no quedò cosa
de quantas se podian imaginar ser a proposito para el remedio dello, que
no se tractasse muy particularmente , y de lodas se entendiò no aner nin-
guua sufficiente a lo que se pretendiò sino lo del castillo, lo qual el Principe
ultimamente, en el postrero consejo que comigo se tuuo en essa ciudad, pro-
puso se deuia hazer, como vos sabeys , por no auer otro de todos los por
el y por otros propuestos. Assi que en esto las vezes que S. M. ha
salido a ello, ha sido por su parescer del; y en aquella particularidad de
poner Gouernador, rehusandolo como està dicho. Ein esta subsiancia le habeys
de hablar con la templanza y modestia que su condicion requiere, dandole a
entender, quan fuera de razon seria cargar a $. M. culpa ninguna en esto, no
lo hauiendo tenido jamas, ny bhauiendose mouido por su parte cosa alguna
que se huuiese de tractar ny executar sino con su parescer; pues nunca $. M
ha tractado sino del bien dessa ciudad y conseruacion de su libertad, de
manera que quanto a esta parte el quede satisfecho, y no pueda hazer fun-
damento en lo que sobre esto os dixo.
Lo segundo es que conio hasta aqui se ha trabajado con el dicho Prin-
cipe sobre hazelle entender el peligro en que esta ciudad està, mientras no
tuuiese castillo, se le deuen agora proponer mucho mayores, los ynconue-
nientes , y yr cresciendo cada dia los miedos y el peligro, sin pedille que
el procure ny negocie cosa ninguna para ‘el remedio, sino antes diciendole
que, no embargante que $. M. vee el peligro como arriba està dicho, no
quiere insistirle en ello. A esto mueue a $. M. parescerle que de la instancia
que con el dicho Principe se hiziesse sobre ello, se podria sacar poco o nin-
gun fructo, antes se podria venir en algun grande ynconueniente ; porque
se tiene por cierto que en sus dias, a lo menos, injentras tuuiere al lado los
que agora tiene, vunca verna en querer que se effectue lo del castillo, ny por
bien ny por mal, y si bien viniesse en querer procurar que con la voluntad
de la ciudad se hiziesse, se vee que no bastaria todo lo que el puede, aunque
se empleasse en ello con toda la buena voluntad que se podria dessear; y
si no lo hiziesse con esta voluntad, entendiendo el mejor que nadie, lo poco
que en cello podria, como lo tiene ya dicho, podria de importunado
querir cumplir, con dezir que lo quiere proponer y negociar; y aqui se ven-
dria a caer en el yneonueniente que $. M. apunctò por la carta de xi de enero,
que se aduierta no quiera el Principe meter la negociacion en Genoua a
lermino que el se pueda salir della, y S. M. quede embaraxada y perdida