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DE LA CONFEDERACIOX ARGENTINA.
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(lad poseedora del monopolio fluvial y del œmercio directo con
las naciones extranjeras?
La aduana de la Confederación entrará en el camino que con
viene al aumento de su renta por el aumento de la población y
de la libertad, tomando el rumbo contrario de la aduana de
Buenos Aires, que, habiendo subido sus derechos diez tantos mas
que lo estaban bajo el gobierno colonial de los Españoles, no se
ha despoblado esa provincia sino por el privilegio que mantuvo
de seguir siendo único puerto de toda la República. Su aduana
ha pertenecido hasta ahora poco á ese linaje de aduanas que un
antiguo autor español apellidó puertas de la muerte, cuyo acceso
era mas temible que el naufragio ; pues en este contraste al
menos salvaban su alma el náufrago del pecado de contrabando,
el empleado fiscal del de peculado, y el fisco del de latrocinio;
salvándose también el cargamento si venía asegurado, mejor
que pasando por la aduana, en que muchas veces no salvaba ni
el capital. Por muchos años los artículos de primera necesidad,
como el vino, por ejemplo, casi dejaron su capital en sus dere
chos y gastos de desembarco, cuando el caldo no era bastante
malo para dejar á su introductor una ganancia á costa de la sa
nidad de Buenos Aires (t).
Forma parte del impuesto bajo la tramitación pronta, barata
y fácil en el despacho aduanero. Los gastos de pólizas, de papel
sellado, de agentes ó procuradores, en el embarque y desem
barco, y en el despacho de aduana, son un aumento de la con
tribución, que contribuyo á esterilizar los resultados de esta
renta mas todavía que los derechos propiamente tales.
Si el disminuir y abaratar los trámites es un medio indirecto
de rebajar los derechos de aduana para agrandar el producto
fiscal de su renta, la enajenación ó arrendamiento del derecho
de percibirlos temporalmente puede ahorrar al Estado el gasto
de recaudación, que suele ser igual á veces que el producto del
impuesto. — Este expediente suele ser útil como medio de ob
tener economía en los gastos del servicio; pero sobre todo, tiene
la ventaja de dejar á los particulares el trabajo de estudiar y
( ) ase sobre esto un interesante opúsculo de D. Pedro de Angelís,
pu ica( o en Rueños Aires en 183i, sobre el estado de las rentas públicas
e esa provincia. Véase sobre el mismo punto las notas del S' Maeso á la obra
de sir Woodbine Parish.