504 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
¿ Será indispensable que el colono, que el inmigrado, que
el labrador de cualquier parte, que deseen poseer y trabajar una
tierra argentina, la obtengan de manos del Estado, y no de par
ticulares ?
Así sentadas las cuestiones, no lo son, como fácilmente se
echa de ver.
Sea quien fuere el que resulte dueño de las tierras al presente
despobladas, es decir, de las nueve décimas partes del suelo ar
gentino , pertenezcan al Estado ó á particulares, de todos modos
ellas están destinadas á poblarse y trabajarse por habitantes que
han de venir, pues por hoy están despobladas.
¿ Qué podrán hacer las leyes orgánicas, sin salir de la Consti
tución, para facilitar al poblador y al inmigrante la adquisición
y uso de la tierra, sea pública ó particular? — Pongámonos en
el caso de que toda la tierra disponible sea de particulares, que
será el caso que acabe por ser definitivo y permanente ; y vea
mos lo que las leyes podrán hacer en el interes de la distribu
ción de la tierra y de sus ventajas. No olvidemos, sin embargo,
que solo por una hipótesis violenta se pueden presumir de pro
piedad particular las tierras despobladas que compréndela Con
federación Argentina. Sabido es que en ella sucede lo que en
Chile, que la porción mas feraz y hermosa de su suelo se halla
todavía en poder de los indígenas. En el norte del territorio,la
parte oriental mas inmediata á los rios navegables, es el Chaco;
en el Sud, la porción mas vecina de los Andes, cuyas aguas
abundantes dan á esas regiones la fertilidad asombrosa que
Azara reconoce en San Jun y Mendoza, se hallan hasta boy en
poder de los indígenas, y pertenecen indudablemente al patri
monio de la Nación, así como infinitas islas de los rios, y gran
des porciones de territorios en cada una de las provincias que
integran el de la Hepública. Pero volvamos á la hipótesis de
que no hubiere mas tierras que las poseídas actualmente por
particulares. La Hepública Argentina tiene necesidad de leyes
y de instituciones que favorezcan el empleo mas útil posible de
la tierra, por ser el mas poderoso y casi el único de los instru
mentos de producción que hoy clia existan á su alcance.
Los legisladores no deben olvidar que hay leyes que quitan
á la tierra su poder productivo, y la esterilizan en manos de
sus poseedores. Tales son las que no dejan al detentador actual
un interes suficiente para sacrificar el presente al porvenir-