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ramente y llega pocas veces á sazón. Cuando hay alguna
cosecha de este fruto, algunas piaras de cerdos (muy conadas)
suelen pacerlo en el monte; pero lo ordinario es
que lo recojan á mano después de varear los árboles y. se
lo den al ganado en la casa de labor. El hecho de importarse
mucho ganado al destete y cebón de otras provinsias,
prueba la escasa importancia de la cría del mismo
n ésta.
Por las razones indicadas no se da valor especial á la
montanera, si bien queda incluído este aprovechamiento
.n el de los pastos de los terrenos clasificados como auxi-¡ares
en los estados de valores correspondientes.