los que ocupan la mayor parte de la superficie de la provincia.
Las praderas naturales de regadío susceptibles de
segarse, suelen cortarse una vez y producen, término medio,
unos 50 quintales métricos de heno cuyo valor es de
5 pesetas quintal. Después entra á pastar en dichos prados
el ganado vacuno, que paga ordinariamente por cabeza
10 pesetas, necesitando para su sostenimiento una
hectárea.
Del cómputo entre el número total de cabezas de ganado
existente y el que podría haber en relación á los recursos
disponibles, resulta que aquel número cuya equivalencia
en ganado lanar se ha visto que es de 2.392.786
sabezas, repartido en la superficie total de la provincia;
[.986.322 hectáreas, corresponden por hectárea 1,20 caoezas,
Ó 120 por kilómetro cuadrado; cifra muy escasa
comparada con la media que se calcula para España con
respecto á la población pecuaria. Pero si se tienen en cuenta
las condiciones desfavorables para la producción de
pastos provenientes en primer término de la sequedad
general del clima y pobreza del suelo, y en segundo de la
excesiva concentración de la propiedad, poco interés de
sus dueños en mejorarla, arriendos cortos y pocos capitales
en los arrendatarios para el perfeccionamiento de los
cultivos, resultará que, si bien la ganadería en general
puede aumentar bastante modificando en lo posible aquellas
condiciones, actualmente y con Jos recursos disponibles
no parece que dicho aumento pueda rebasar el 10
por 100 del número total de cabezas de ganado de todas
clases hoy existentes.