BASES
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Art. 79. El Presidente dura en su empleo el término de seis
años, y no puede ser reelecto sino con intervalo de un período
(1).
Art. 80. Su elección se hace del siguiente modo : Cada provincia
nombra según la ley de elecciones populares cierto número
de electores, igual al número total de diputados y senadores
que envia al Congreso. No pueden ser electores el diputado,
el senador, ni el empleado á sueldo que depende del Presidente
de la Confederación.
Reunidos los electores en sus provincias respectivas, el 1® de
agosto del año en que concluye la presidencia anterior, proceden
á elegir Presidente conforme á su ley de elecciones provincial
(2).
Se hacen dos listas de todos los individuos electos, y, firmadas
por los electores, se remiten cerradas y selladas , la una al
presidente de la legislatura provincial, en cuyo registro permanece
cerrada y secreta, y la otra al presidente del senado general
de las provincias.
Reunido el Congreso en la sala del Senado, procede ala apertura
de las listas, hace el escrutinio de los votos, y el que resultase
tener mayor número de sufragios es proclamado Presidente.
Resultando varios candidatos con igual mayoría de votos, ó no
habiendo mayoría absoluta, elegirá el Congreso entre los tres
Argentinos que han nacido durante los veinte años de emigración en países
extranjeros.
(1) Admitir la reelección, es extender á doce años el término de la presidencia.
El Presidente tiene siempre medios de hacerse reelegir, y rara vez
deja de hacerlo. Toda reelección es agitada, porque lucha con prevenciones
nacidas del primer periodo; y el mal de la agitación no compensa el interes
del espíritu de lógica en la administración, que mas bien depende del ministerio.
(2) Cuando el pueblo de las provincias interviene de un modo inmediato
en la elección del Presidente, se acostumbra á mirarle como su jefe común, y
áconsiderarse él mismo como un solo Estado ; el sentimiento de unidad nacional
adquiere mayor fuerza. En lugar de que eligiéndose por el Congreso,
el pueblo de las provincias olvida que sea elección suya en cierto modo, pues
solo pensó en nombrar legisladores cuando mandó sus diputados y senadores
al Congreso. Por otra parte, la elección es mas imparcial y mas libre, pues el
gobierno siempre inlluye en el Congreso, por la concesión de empleos y distinciones.
Este sistema tiene en su apoyo los ejemplos de Esladot Unidos y de
Chile.