646 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
amortizar sus deudas, porque las provincias no están corrom
pidas por la fiebre de disipación y de lujo que reina en las ciu
dades que los vireyes habitaron y gobernaron, por las fiestas,
el lujo y los favores enervantes.
No hace tres años que se organizó ese gobierno de justicia y
de buen sentido, y ya los hechos hacen su elogio con mas elo
cuencia que todos los discursos. Tenemos á la vista el mensaje
del Presidente acompañando al Congreso el proyecto de la ley
de gastos y entradas para el año de 1857. Las entradas suben á
dos millones y doscientos mil pesos fuertes (en la Confederación
no hay papel moneda), y los gastos solo llegan á doscientos mil
pesos. Resulta un sobrante, que es el primer ejemplo honorable
de ese género desde que el país se emancipó de los Españoles.
Toda la deuda exigible de la Confederación sube á ochocientos
mil pesos. Un gobierno tan barato y modesto, tan bien dotado
y tan juicioso, no puede menos de estar llamado á recorrer un
camino de prosperidad y de triunfos de todo género. Se ve que
Chile, con su noble ejemplo, tiene mas parte en esa política
iniciada del otro lado de los Á ndes, que la mala escuela de Rue
ños Aires.
Síguese de esto , que en la cronología de los recursos fiscales
el crédito público es y debe ser el último por lo tocante á su or
ganización definitiva. En Francia, data de agosto de 1793, es
decir, de ahora apénas sesenta años , la creación del gran libro
de la deuda pública de ese país. Rajo la antigua monarquía, el
crédito público era desconocido en Francia. De Enrique ÍV,
Luis XIII y Luis XIV datan los primeros empréstitos. Rajo la
Regencia,el Escoces Law emitió billetes garantizados indirecta
mente con terrenos situados en América sobre el Mississipi, im
productivos y apénas conquistados por la Francia ; y sin em
bargo no solo no faltaron prestamistas, sino que abundaron
hasta traer la catástrofe nacida del exceso. Necker por fin echó
las primeras bases del crédito trayendo la garantía de la publi
cidad á las cuentas del Estado. Él introdujo elRajo
la Revolución, que empeoró al crédito, Mirabeau propuso y la
Asamblea constituyente creó los asignados, papel moneda obli
gatorio, garantizado con los bienes del clero. Ese fué el recurso
del gobierno francés bajo la Legislativa y la Convención. Emi
tidos cuarenta y seis millares de asignados, cayeron en 1796 en
tal desprecio, que se daban siete mil libras en asignados por