700 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
de 1852 Rosas presentó en Monte Caseros mas de veinte mil soldados,
como el ejército de la provincia, entonces poblada de
unos doscientos cincuenta mil habitantes. — Ahora poco su
prensa oficial ha dado al ejército de Buenos Aires el número de
ocho mil hombres : todavía tendría que descender cuatro mil
mas para igualarse al de Chile, que consta justamenté de este
número. Y Chile tiene sus indígenas. Pero es verdad que no
tiene cruzados contra el caudillaje.
Los enemigos de estos países no están en sus desiertos, sino en
el seno de sus ciudades pobladas de facciosos. Después de las
ciudades de Arauco, arruinadas hace siglos, los indígenas, los
salvajes no han destruido ninguna ciudad importante, no han
derrocado gobierno alguno legalmente constituido é instalado.
Holgazanes rateros de nuestros campos, jamas han sido obstáculo
al establecimiento de las autoridades de la Nación ni de sus
leyes fundamentales. Chile ha podido fundar su orden constitucional
y dar lecciones de paz á la América del Sud, teniendo
en su seno á los mas indomables salvajes, los Araucanos, poseedores
de una portion central y hermosa de su reducido territorio.
Si en Buenos Aires los Indios pampas han aproximado últimamente
sus dominios muchas leguas de la ciudad, es porque los
hombres políticos de esa vieja cindadela de revoluciones han
allanado el camino á los salvajes con sus desórdenes,hasta que
por último han transigido á todo trance con los Indios vencedores,
á fin de quedar expeditos para seguir sus luchas con los
Argentinos. Caciques sí, caudillos no, ha sido la divisa de su
política de civilización.
Luego no son los salvajes los enemigos militantes de la civilización
de Sud-Ainérica.— Tampoco se hallan estos en las campañas,
cuyos habitantes producen con sus brazos esas materias
primeras, que Sud-América vende á la Europa en cambio de
su civilización trailla en sus productos, comercio y poblaciones.
Hace cincuenta años que la verdad de las cosas permanece tal
como la describió la pluma de Azara : — « Gomo son las ciudades
(decia)las que engendran la corrupción de costumbres,
allí es donde reina, entre otras pasiones, aquel aborrecimiento
que los criollos ó Españoles nacidos en América profesan á todo
lo europeo y á su metrópoli principalmente. » — « Los Españoles
campestres me parecen mas sencillos y dóciles que los ciu-