746 DE LA INTEGRIDAD NACIONAL
En un país unitario, bajo un gobierno nacional, es cosa sin
ejemplo ver un gobierno de una provincia que forma parte accesoria
de la Nación, teniendo un cuerpo legislativo que ejerce
la soberanía exterior é interior de esa provincia ó sección del
territorio nacional, con la plenitud y extension de facultades
que lo baria el parlamento de Inglaterra; teniendo un poder
ejecutivo rodeado de un ministerio compuesto de cuatro departamentos,
entre ellos uno de relaciones extranjeras. Tal ha sido
el gobierno de la provincia de Buenos Aires, así denominada por
ella misma durante los treinta años de aislamiento, hasta el
10 de abril de 185-4, en que no pudiendo renovarlo con igual
franqueza en su constitución local á la faz de la Constitución
nacional, que desde un año antes puso liii al aislamiento,
tomó el dia 11 de abril el nombre de Estado, en lugar del de
provincia, con que habla ejercido desde 1820 los mismos poderes
nacionales que retiene en su condición pretendida de Estado,
á la sombra del sistema federal entendido como llosas lo entendia,
como desunión y separación, no como union.
En una federación es también cosa nunca vista la existencia
de un gobierno de Estado, que confesándose miembro integrante
de la asociación política federal, ejerce nõ. obstante aisladamente
la soberanía interior y exterior, delegada por la
mayoría absoluta del país en el gobierno central de su representación.
Entre tanto vemos al titulado Estado de Buenos
Aires comprendido dentro del territorio argentino, llevando
sus armas, sus colores, su nombre exterior, ejercer poderes
que en todas las federaciones pertenecen esencialmente al gobierno
central ó federal. ., ^ ,
El ejemplo y las teorías del gobierno federal han sido traídas
para definir y justificar ese desorden de cosas.
Se ha pretendido que Buenos Aires estaba en el caso de los
Estados de Norte-América áiites de constituirse en la Union,
que hoy los hacen ser un solo pueblo ; y que no habiendo delegado
la porción de su soberanía nacional en el nuevo gobierno
central de la Confederación, podía ejercerla amplia y enteramente
por sí, hasta no efectuar esa delegación de un modo expreso
y directo.
Una simple observación hacía inadmisible la aplicación de
esta doctrina. La notoria unidad territorial argentina, la nacionalidad
del pueblo argentino jamas desmentida por ninguno de