178 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
ciante chino que vende té à Rusia ó á Alemania,
seda á los Estados Unidos, es pagado por mediación
del mercado de Londres, y lo mismo ocurre cuando
el comerciante alemán vende mercancías á la China.
El café que se expide del Brasil á Francia ó á Italia,
el algodón que se envía de Nueva Orleans á Polonia,
el azufre que va de Sicilia á los Estados Unidos, las
máquinas agrícolas que se remiten de los Estados
Unidos á Río de la Plata, todos los negocios se liquidan
en la City. Cuando los Estados Unidos indemnizan
á España por la posesión de Cuba, cuando
paga la China al Japón su indemnización de guerra,
se hace la operación en Londres. En este mercado
libre hay siempre una oferta y una demanda. El vendedor
de mercancías de la Gran Bretaña cobra por
una letra sobre Londres, y el comprador paga por
medio de una letra de Londres.
Si el comercio se reduce, / a banca se perjudica.
La letra de cambio sobre Londres mantiene la estabilidad
del money market. Si la tasa del descuento
es de un 3 por 100 en Londres y de 4 por 100 en
Berlín, el banquero de Londres no empleará capitales
en letras sobre Berlín; pero si la tasa del descuento
es de un 4 por 100 en Londres y en Berlin de
un 3 por 100, una avalancha de capitales se vierte
sobre esas letras; entonces, es el banquero de Berlín
el que descuenta y no el de Londres, la demanda en
este último mercado disminuye. La letra no volverá
al descuento de Londres en tanto que no haya bajado
la tasa. Así, la letra sobre Londres que casi siempre
tiene por origen transacciones puramente comer-