228 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
currentes, no teniendo sus capitales, estaban obligados
á pagar el descuento.
La fórmula de los grandes almacenes modernos
ha sido' dada por el Bon Marché, y descansa en los
tres principios siguientes: l.°, precio fijo; 2.°, pago
al contado; 3.°, devolución de las mercancías que no
gustan.
El precio fijo suprime el regateo y moraliza el comercio.
L'a diplomacia del dependiente de comercio
no consiste en hacer pagar la mercancía más cara á
las gentes sencillas que á las más avisadas. De personal,
el contrato se ha hecho objetivo; esto es, la separación
de la persona y de la cosa. La relación se
establece entre tres abstracciones: la mercancía, la
necesidad y el poder de adquisición. De ahí la introducción
en el comercio al detalle de la indiferencia
personal, introducida, desde hace ya mucho tiempo,
en los grandes mercados de aprovisionamiento.
De ahí, la supresión de la idea de gracia y de favor
en las relaciones entre vendedor y comprador,
reemplazada por la igualdad de todos en el contrato
de compra y venta. En el gran almacén que aplica
severamente eslos principios, los compradores son
todos iguales; no hay privilegio para los unos, que
les distingan de los otros.
2.° Pago al contado.
Con el pago al contado, no se concede á unos el
favor del crédito que se niega á otros.
Es la aplicación del mismo principio de igualdad.
La importante casa Macy, de Nueva York, lo explicaba
concienzudamente en un prospecto, diciendo: