CAPÍTULO II
EL PERÍODO PRECOMERCIAL
El cambio es inherente al hombre. — Período precomcrcial.—
Falsas acusaciones de robo contra los núcleos primitivos.
—Observaciones sobre los fuéginos.—Observaciones de
Cook.—Condiciones de la noción del cambio.—Este no
puede nacer entre la horda.
M. de Quatrefages quería fundar el reino humano
sobre la religiosidad. En el cambio hubiere encontra
do un criterio más seguro.
No solamente no se ha visto jamás que un perro
cambie con otro un hueso por unas sobras de sopa,
sino que está comprobado que el cambio no existe
entre las sociedades de animales. Las hormigas cons
truyen, organizan, trabajan y ahorran; tienen aguje
ros ó minas que les sirven de almacenes; algunas tie
nen esclavas; pero no tienen mayor noción del cam
bio que las abejas; y entre los hombres se ha com
probado la existencia de un periodo precomercial.
Las recriminaciones de los viajeros contra los*
robos de los pueblos atrasados, acusan en cierto
modo una falta de observación. Los fuéginos, habi
tantes de la Tierra del Fuego, observados por el ca
pitán Byron en 1765, aceptaban cuentas de vidrio y