312 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
El crédito para el Austria-Hungría es el excedente
de las importaciones; el débito, es el exceso de las
exportaciones. Parece escaso este crédito de 46 millones
de coronas, pero felizmente los 63 millones de
coronas en metales preciosos, lo elevan bastante.
El crédito de las importaciones de mercancías ha
dado por resultado un término medio anual de 201
millones de coronas; si este excedente faltase del
cuadro, habría que sustraerlo del crédito de 407 millones
inscrito en la columna 11. El crédito quedaría,
pues, reducido á 206 millones. El débito inscrito en
la columna 12 de 361 millones, sería 361-206; y en
vez de un excedente de 46 millones habría un déficit
de 155 millones. Y aún deduciendo de éste los 63 millones
de coronas en metales preciosos, se obtendría
un débito de 92 millones si el excedente de las importaciones
de mercancías no se contase en el crédito
de Austria-Hungría.
En la balanza económica de cada pueblo, el excedente
de las importaciones de mercancías debe ser inscrito
en su activo, como el excedente de las importaciones
de metales preciosos, valores mobiliarios é instrumentos
de crédito.
Estos hechos explican una vez más por qué los
pueblos ricos tienen un exceso de importaciones, y
de exportaciones, los pueblos pobres y empeñados.
Los fondos extranjeros que cada año deben remunerar
los austro-húngaros son de dos clases: de los
empréstitos al extranjero para liquidaciones de guerra
ó para obras de utilidad; de todos modos, estos
capitales han sido útiles á Austria-Hungría, puesto