EL COMERCIO EXTERIOR DE FRANCIA 411
Según esto, las Memorias de la Comisión de Valo
res de Aduanas, nos imponen sobre el carácter de
estas exportaciones.
El secretario de la Comisión de 1904, M. H. Picard,
decía:
El año 1904 debe ser considerado como funesto para la fila-
tura del algodón; de una parte, en efecto, esta industria ha
comprado muy cara la materia prima, y por otra, sus salidas
han disminuido.
La industria textil ha sufrido también muy duras pruebas.
Por la falta de confianza en el porvenir, los comerciantes al
por mayor y fabricantes de tejidos, se han esforzado desde
primeros de año, sacrificando los precios, por deshacerse de
las existencias acumuladas á fines de 1903. El abandono casi
absoluto de los negocios durante largo tiempo ha acarreado
la incertidumbre á la marcha de las fábricas.
En 1905, el secretario M. Gustave Roy, decía:
El año 1905 que es mirado por casi todos como un año ex
cepcionalmente favorable, ha sido para la industria francesa
un año francamente malo.
En Junio de 1904, M. Méline, en un Congreso de
industrias textiles, decía:
Es triste reconocer que nuestra exportación de telas de al
godón tiende á disminuir, en tanto que aumenta la de Ingla
terra y la de Alemania.
M. Gustave Roy, secretario de la Comisión de Va
lores de Aduanas, ha explicado bien claramente en
el artículo Tejidos de algodón del Dictionnaire du
Commerce, por qué «el régimen proteccionista debe
ser el responsable de la mayor parte de la diferencia
9 u e existe entre el precio de un tejido en Francia y el