468 EL COMÉRCIO Y LOS COMERCIANTES
M. G. Schmoller, ei decano de la Universidad de
Berlin, que no considera la economia política más
que desde el punto de vista oportunista, dice:
La política de Bismarck de 1879 á 1890 había sido una mo
dificación necesaria y saludable; pero desde 1885, había intro
ducido por demás el espíritu de lucha del antiguo mercanti
lismo, y cuando él abandonó el poder, dejó á Alemania en
una situación penosa y enojosa. Quedaba expuesta á encon
trar el l.° de Febrero de 1892, en la mayoría de los Estados,
tarifas generales muy elevadas y perder, acaso, en gran parte
su exportación.
M. G. Schmoller, añade:
Alemania se decidió á renunciar á su autonomía aduanera
y á concertar Tratados de comercio; y como el Canciller
Caprivi le había hecho el servicio de llevarlos á buen tér
mino, fué derribado por los conservadores y los proteccio
nistas. (Tomo V, pág. 413.)
En el período de elaboración de los nuevos trata
dos, «le comité économique», casi exclusivamente
compuesto de proteccionistas, creía sustituir la auto
ridad del Gobierno.
Si el Gobierno se hubiese decidido por una doble tarifa, la
preponderancia hubiera pasado del Gobierno al Parlamento.
Los principales errores de la tarifa fueron corregidos por el
Canciller del Imperio y por los Estados federados.
M. Schmoller concluye diciendo: «La discusión en
el Reichstag es una nueva prueba de la incapacidad
en que están los grandes Parlamentos de establecer
buenas tarifas de aduanas.» (Tomo V, pág. 414.)
Así, pues, Alemania ha debido adoptar el régimen
de los tratados de comercio que, inaugurado por