LA POLITICA DE LAS SALIDAS
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cés en interés de los consumidores franceses que
tanto menos tendrán que pagar.
Siempre que un negociador consiente en una re
ducción sobre la tarifa que defiende, gana, y, por
el contrario, siempre que la mantiene ó la eleva,
pierde.
Es el juego del ganapierde. Cada uno de los nego
ciadores hace precisamente lo contrario de lo que
quiere hacer.
Cuando uno de ellos obtiene una rebaja de la tari
fa del adversario, hace un servicio á los compatriotas
del adversario. Y cuando mantiene alta la tarifa para
sus compatriotas, cree haber obtenido un triunfo sin
embargo de haber procurado en detrimento de aqué
llos.
Y se confía á hombres serios el cuidado de entre
garse á estos ejercicios. Estos hombres serios lo
aceptan, y yo añadiría aún, que no hacen una ges
tión inútil. Como ambos negociadores hacen todos
sus esfuerzos para obtener una rebaja de tarifas del
contrario, ambos trabajan en conjunto por las reduc
ciones para mayor conveniencia de las dos partes.
Sólo hay de anormal que cada uno combate en con
tra de los intereses que cree servir y en favor de los
de la parte adversa.
Los tratados de comercio no son más que una tran
sacción con los proteccionistas; pero como ha dicho
muy bien M. Louis Strauss, una vez concertados, im
piden la elevación de las tarifas y no dificultan la
reducción (1).
(1) Congreso Internacional del Librecambio, Agosto, 1908.